access_time 14:52
|
10 de junio de 2019
|
Fiscalía de Homicidios

El celular complicó al locutor y lo imputaron

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1560188740534portada%20Montivero.jpg
Montivero pasó a la cárcel.

Edgardo Montivero fue imputado por los homicidios de Raquel Gómez y Francisco Rodríguez. Por su parte, a su pareja sólo se le tomó una declaración informativa y quedó libre. Las otras pruebas que comprometieron al locutor.

El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello imputó y envió a la cárcel la mañana de este lunes al locutor Edgardo Montivero por el doble crimen de sus suegros, Francisco Enrique Rodríguez (69) y Raquel Gómez (72), ocurrido el viernes en una vivienda de Chacras de Coria. El representante del Ministerio Público reunió, junto a sus investigadores, una serie de pruebas que colocan al sospechoso en la escena, en momentos en que el matrimonio fue asesinado.

Por su parte, la pareja del presunto matador, e hija de la mujer ultimada, Carolina Gómez (38), recuperó la libertad y sólo se le tomó una declaración informativa, que es cuando se está entre ser imputado y testigo. Esto porque no existen elementos que la conecten con el homicidio. 

Con respecto al móvil, para los detectives aún no están claros los motivos por los que Montivero habría terminado de manera violenta con la vida de sus suegros. Hasta el momento, una de las líneas investigativas más fuertes es la de los problemas económicos, con deudas de por medio, que mantenía el hombre.

De esta forma, Montivero fue acusado por los dos delitos de homicidio simple en concurso real, el cual arriesga una pena de 8 a 25 años, en caso de que el hombre llegue al juicio oral y público. 

No obstante, Pirrello no descarta que en el transcurso de la instrucción se modifique la calificación. Esto porque si se demostrase que Montivero mató para quedarse ilegalmente con algún dinero o bienes de sus suegros, la imputación podría cambiar a homicidio criminis causa y enfrentaría una condena a prisión perpetua.

Visita secreta

Montivero, junto a su pareja, fueron quienes primero llegaron a la escena y dieron aviso a la línea de emergencias 911 acerca del asesinato de Rodríguez y Gómez. 

Debido a eso, una vez que intervino la fiscalía de Homicidios, se ordenó que ambos fueran llevados a declarar a la dependencia judicial más cercana. Una vez allí, además  de presentar contradicciones en sus relatos, ninguno de los dos expresó haber tomado contacto con las víctimas en las horas previas al hecho de sangre.

Pese a eso, con el pasar de las horas los pesquisas comprobaron lo contrario. Esto fue mediante un peritaje al teléfono celular de Montivero, que permitió descubrir que este había llegado a la casa de sus suegros el día anterior al hallazgo de los cuerpos. 

Montivero había permanecido alrededor de una hora y media en la propiedad de calle Fray Luis Beltrán al 5000, tiempo más que suficiente para acabar con la vida de los jubilados, se desprende de la investigación.

Otra de las pruebas claves es un corte que el imputado presentaba en una de sus manos. En su momento, el hombre aseguró que se había lastimado con una compotera, mientras lavaba los platos en su casa. Pero a los investigadores les llamó la atención que Montivero había recibido ocho puntos de sutura para curarse la lesión, por lo que parecía más grave de lo que este describía.

Aparentemente, puede haber existido algún tipo de forcejeo entre Montivero y las víctimas, que le pudo haber provocado ese importante corte, explicaron las fuentes. Esto también coincidió con el arma que fue utilizada para ultimar al matrimonio: un cuchillo, que aún no fue hallado. 

En tanto, otros indicios que, desde el principio, apuntaban contra las personas que formaban parte del círculo íntimo de las víctimas fue que ninguno de los ingresos a la vivienda había sido violentado o forzado de alguna manera. Esto se tradujo en que el matrimonio debió haberle abierto las puertas a la persona que los mató, por lo que debió haber sido alguien conocido. 

Siguiendo esa misma línea, tampoco habían faltantes de las pertenencias de valor de las víctimas, ni había el desorden típico de un hecho de inseguridad, razón por la que un robo fue descartado a pocas horas del inicio de la investigación y colocó las sospechas sobre los conocidos de Rodríguez y Gómez. 

Comentarios de la nota

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.