access_time 15:51
|
17 de septiembre de 2009
|
|
EL ÚLTIMO ATAQUE OCURRIÓ EN ENERO

Detuvieron a uno de los mayores violadores seriales de la historia

El apresado, de 36 años, está acusado de haber abusado a unas 50 mujeres desde 1995 a la fecha. Estuvo preso por robo

BUENOS AIRES (TÉLAM). Un ex convicto de 36 años fue detenido en la localidad bonaerense de Garín acusado de haber violado desde 1995 a al menos 50 mujeres, luego de subir como un “hombre araña” a sus departamentos de Capital Federal y de la zona norte del Gran Buenos Aires y sorprenderlas mientras dormían. El apresado es considerado “uno de los mayores violadores seriales de los últimos tiempos” en la historia criminal argentina y ya se le probaron 12 hechos a través de estudios comparativos de ADN, afirmó el subcomisario Miguel Di Conza, de la División Delitos contra la Salud de la Policía Federal Argentina (PFA).

    La última víctima que se conoce del delincuente fue una turista belga de 23 años que en enero fue sometida en su casa de Palermo Hollywood, donde la violó y le robó todas las pertenencias. En una conferencia de prensa ofrecida en el Departamento Central de la PFA, Di Conza explicó que el acusado, cuya identidad no se difundió, fue apresado hace 15 días en Eva Perón al 700 de Garín, cuando salía de una vivienda.

    La pesquisa para atrapar al sospechoso comenzó en enero del 2008, cuando los detectives empezaron a investigar violaciones ocurridas en Núñez, Belgrano, Saavedra y Coghlan, detalló el jefe de la División Medios de Difusión Institucionales, Tomás Vigliatore. Ambos jefes policiales detallaron que la modalidad del violador era siempre la misma: se trepaba a árboles y paredes hasta llegar a balcones o ventanales, y cuando veía a una mujer sola, entraba al departamento, la ataba, abusaba de ella y luego le robaba dinero, alhajas y otros objetos de valor.

    “No soy asesino ni violador, soy ladrón”, les susurraba el agresor a las víctimas, a quienes siempre violaba con preservativos, luego de colocarlas boca abajo y taparles la cara con una capucha o vendarles los ojos. Otro detalle que relataron las mujeres, de entre 20 y 60 años, es que el violador, antes de someterlas, les cambiaba la bombacha que tenían puesta por otra que buscaba en el placard, y cuando escapaba se llevaba la prenda íntima. En todos los casos, el violador ingresaba a los departamentos alrededor de las 3 y salía a las 6, ya que se pudo comprobar que se tomaba tiempo para comer, tomar algo o fumar y nunca dejaba ninguna huella, explicaron los investigadores. “Para nosotros, era buscar una sombra, porque nadie jamás lo podía ver”, dijo el subcomisario Di Conza, quien precisó que uno de los pocos datos con los que contaban era que tenía un tatuaje.

    Para dar con el violador serial, los investigadores comenzaron a pedir antecedentes de hechos similares y establecieron que un hombre con el mismo modus operandi había atacado en esos barrios porteños y en la zona norte bonaerense entre 1995 y mediados del 2001, volviendo a atacar desde setiembre del 2007. Una de las pruebas para esclarecer los casos la aportó el fiscal de San Isidro Diego Molina Pico, quien entre 1998 y el 2001 investigó al llamado “violador de la Quinta de Olivos”, guardó el semen que había dejado en algunas víctimas, y cuando ahora se lo comparó con el del detenido dio resultado positivo.

    Es que durante ese período, el violador no usaba preservativos y por eso se pudo obtener su perfil genético. En tanto, los fiscales Martín Niklison y Horacio Amelotti, que investigaron 10 hechos cometidos entre setiembre del 2007 y enero del 2009 en Capital Federal, solicitaron a todas las empresas de telefonía el listado de celulares que estuvieron activados en esos barrios en días y horarios en que se cometieron las violaciones.

    Como en esa franja horaria no hay muchas llamadas, de allí surgió que un mismo teléfono estaba activado mientras se consumaba el hecho de la ciudadana belga y otro ocurrido en abril del 2008 en Palermo y que luego se desactivaba en la zona de Garín, donde vivía el sospechoso. Además, se determinó que el detenido tenía una condena de prisión por robo por escalamiento en la provincia de Buenos Aires, que cumplió a partir del 2001, y que salió de una cárcel en junio del 2007, tres meses antes de que comenzaran nuevamente los ataques.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.