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27 de diciembre de 2017
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Detuvieron a 4 jóvenes por la paliza a un rugbier por ser gay

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Los imputaron por tentativa de homicidio de que Jonathan Castellari los identificara a través de las cámaras de seguridad del local donde fue atacado.

Cuatro de los jóvenes acusados de atacar a golpes a principios de diciembre y causarle heridas a un rugbier por ser homosexual fueron detenidos hoy e imputados por tentativa de homicidio, informaron fuentes judiciales.

La detención fue ordenada por el juez de la causa, Alberto Baños, luego de que Jonathan Uriel Castellari, el agredido, identificara a siete de las personas que lo golpearon gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad del local de comidas rápidas, donde fue atacado.

Esta tarde los detenidos fueron indagados por el magistrado y dieron su versión de los hechos, ocurridos el 1 de diciembre en un local de comidas rápidas situado en Avenida Córdoba al 3100, en el barrio porteño de Palermo.

Según el relato de Castellari, ocho hombres, de entre 20 y 25 años, le propinaron golpes en todo el cuerpo, le partieron varios dientes, fracturaron su cráneo y tuvo riesgo de perder el ojo derecho.

La Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), que se ocupa también de delitos contra la comunidad LGBTI, designó a la fiscal María Paula Asaro, de la fiscalía Nacional en lo Criminal y Correcional N° 49, para que lleve adelante la instrucción de la causa.

Tras ser dado de alta del hospital el 8 de diciembre, Jonathan contó a través de las redes sociales cómo fue la mañana en la que vivió una "pesadilla".

"Estábamos esperando (junto a un amigo) el pedido cuando entró un grupo de ocho pibes. Primero empezaron a insultarme, después comenzó la pesadilla. Me vi en el piso, bañado en sangre, completamente indefenso", aseguró.

Según su relato, la patota le propinó tanto patadas como puñetazos mientras le decían "comé por puto", "tomá, puto de mierda" y hasta incluso "hay que matarlo por puto".

"Me salvé, hoy puedo contarlo", admitió en su relato pero también se planteó varios interrogantes:

"¿Qué habrán sentido otros adolescentes que todavía no pueden contar que son gays cuando vieron por televisión lo que me hicieron? ¿Habrán sentido que si "se les nota lo gay los van a cagar a trompadas? ¿Que si eso pasa nadie se va a meter?".

"Si te preguntás cómo podés ayudar a cambiar esta locura, educá, difundí, hablalo en tu casa, hablá con amigos, con tus hijos. No te calles, no seas cómplice. La homosexualidad no es una enfermedad y la homofobia es una forma de odio que se inculca mediante la discriminación. Ser gay es algo innato en nuestras vidas", concluyó.

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