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12 de agosto de 2017
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Abuso sexual infantil

Desgarrador testimonio: "Nunca pensás que tu papá te puede violar"

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<p>Micaela Rodr&iacute;guez denunci&oacute; a su padre por haber abusado sexualmente de ella durante 12 a&ntilde;os.</p>

Micaela Rodríguez tiene 18 años y denunció a su padre por haber abusado sexualmente de ella durante más de una década. Tuvo ataques de pánico, depresión y un intento de suicidio. Abrió una página en Facebook que ya tiene más de 200.000 seguidores, muchos de ellos que hoy son "jóvenes sobrevivientes".

La muchacha fue entrevistada por Gisele Sousa Dias, periodista de Infobae, a quien le contó: "Mi primer beso fue con él. Es el primer recuerdo que tengo. Yo iba al jardín, tenía 4 años. Tenía una osita de peluche que se llamaba Corazón y él tenía un gorila que se llamaba Chicho. Me acuerdo que él estaba sentado en mi cama y yo en el piso y me decía que los peluches eran novios y nosotros también. Al principio fue así. Después empezó a tocarme". 

El manoseo se volvió parte de la rutina: "Llegaba de trabajar, decía que estaba cansado, que necesitaba unos mimos y que fuéramos a jugar. Esas eran las palabras: 'necesito unos mimos'. Yo ya iba a la primaria. Mi mamá estaba en la cocina preparando la cena así que no se daba cuenta de nada. Después él empezó a entrar a mi cuarto de noche".

Micaela era una nena y creía, con convicción, en la existencia de hadas, duendes y fantasmas. "Pero no les tenía miedo, al contrario. Cuando sentía el ruido de la puerta de mi cuarto en la oscuridad rogaba que fuera un fantasma, pero después sentía la respiración de mi papá en mi oreja y me daba cuenta de que no era". Su "progenitor", así lo llama ahora, la destapaba, entraba a su cama de una plaza, la besaba en la boca y le tocaba los genitales.

Pronto, los abusos salieron de la habitación. "Me hacía subir adelante en el auto, me tocaba las piernas y cuando paraba en un semáforo me tocaba más adentro. Después seguía manejando, como si nada. Me llevaba al cine a ver películas de terror y me empezaba a abrazar, me decía 'no tengas miedo, papá está acá'. A los 7 años me hacía entrar en chats pornográficos y decir que yo era grande para que los otros hombres me hablaran".

Micaela tenía 10 años y un hermano de pocos meses cuando sus padres se separaron. "Me tocaba ir a verlo martes, jueves y fin de semana por medio. El se puso de novio enseguida y cada vez que ella se iba de la casa él empezaba. Entraba cuando me estaba bañando, con la excusa de darme el toallón o preguntarme si el agua estaba linda, y se quedaba mirándome".

Recién cuando empezó el secundario, Micaela pudo empezar a resistirse. "Como a los 14 años empecé a darme cuenta de que algo estaba mal. Él me agarraba, quería que lo besara en la boca y yo me empecé a negar. Entonces me agarraba del cuello, me apretaba del brazo. Yo lo quería empujar y no podía. Por dentro decía 'Dios dame fuerza en los brazos para empujarlo', pero no, no funcionaba".

Leé la entrevista completa ingresando aquí.

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