access_time 20:58
|
13 de julio de 2006
|
|

Análisis

Desafíos es lo que sobra

Julio Cobos suma frentes de combate a medida que asciende en el mundo K. Los medios nacionales comienzan a centrar su lupa en Mendoza. La economía y el desarrollo, otra meta

       Hace ya un tiempo, advertíamos que los días que le vendrían a Julio Cobos no serían fáciles. Su decisión de subir a las grandes ligas de la política nacional lo pondría frente a un nuevo escenario, dejaría la tranquilidad provinciana de un gimnasio de barrio para tener que subirse a un ring de lucha libre donde todo vale. Ya Cobos probó esa medicina, pero también decíamos aquella vez –contemporánea con el ascenso de Godoy Cruz–, que fronteras adentro la cosa tampoco sería fácil.


      Se sabe: la envidia, los celos, los deseos de figurar y la posibilidad cierta de que la tajada a repartir sea más grande genera luchas intestinas, que suelen transformarse en tan sangrientas como las de las grandes ligas, es cierto que con menos público, pero igual de terribles. Los hombres de Cobos, por estas horas, tienen dos preocupaciones; el iglesismo –decidido definitivamente a boicotear y poner todos los palos en la rueda posibles al Gobierno– y la seguridad, un dolor de cabeza donde se combinan una infinidad de factores que el gobierno no logra manejar.


       No es una cuestión sólo del ministro de Seguridad de turno, es una suma de hombres y mujeres de un gabinete que, en todas las áreas del Gobierno, no logra coordinar su trabajo para sacarle de encima un verdadero sayo a su jefe.


BRONCAS, RENCORES Y DUDAS.


     En Seguridad, los hombres andan por los pasillos asegurando que recién hace un mes pudieron empezar a trabajar en serio. Por lo bajo, achacan todos los males al comisario Quiroga y a Omar Pérez Botti. Sus quejas ya son moneda común y aseguran “desde que pudimos aplicar nuestro plan” la disminución del delito es sensible; “la diferencia de mayo contra junio es muy fuerte. Sin embargo, no logramos comunicarlo”, dicen. Los hombres de Miguel Bondino, además, se quejan amargamente de que están siendo sometidos a una implacable campaña mediática, porque son el área más sensible y la mas fácil de pegar,


     “No sabemos qué es lo que quieren, pero un medio nos prometió treinta tapas hasta que ruede la cabeza de Miguel”, confiesan sin decir el nombre del pecador. Pero admiten, también, que la comunicación del Gobierno no es la mejor y se quejan en voz baja contra su jefe. “Julio no puede salir a decir que le puso plazos a Bondino. Tiene que respaldarnos, y cambiar el discurso y las expectativas en base a datos ciertos. En plena crisis del país, cuando Orquín era ministro, teníamos entre 30 y 40 asaltos a mano armada por día.


    Hoy, apenas llegamos a 10, y esto no es un mérito nuestro, es de toda las áreas de la Provincia, que logramos mejorar sensiblemente nuestra economía y nuestra sociedad. Pero Julio no hace alarde de esto, sino que, encima, le da pasto a las fieras”, se queja amargamente un hombre importante del edificio de la calle Salta.


 EL DESVELO DE COMUNICAR.


     Más allá de los problemas internos, el tema comunicación debería desvelar al gobernador: los tiempos que vienen serán cada vez peores. En la medida que aumente su inserción en el mundo K, subirán exponencialmente los dolores de cabeza, los enemigos de Kirchner serán sus enemigos no sólo en la política, sino también en lo que a los políticos de estos tiempos los desvela: los medios. En el Ejecutivo provincial, ya comienzan a mirar con preocupación los centímetros que las revistas nacionales y diarios como Perfil comienzan a destinarle a Mendoza y a Cobos, con una persistencia desconocida para ellos. Pues deberán acostumbrarse, nada indica que algo de eso cambie de aquí en más, si Cobos crece, crecerá el interés de los medios de circulación nacional en la provincia.


MIENTRAS TANTO.


     Mendoza sigue recibiendo un importante flujo de inversiones, en su mayoría de capitales extranjeros, es cierto, pero que en muchos casos beneficia en forma importante a la provincia. Sin embargo, se dan varios procesos interesantes, pero hay dos, por lo menos, que es interesante marcar y que tienen que ver con el sector servicios y con las empresas privatizadas. En Mendoza se ve algo que se da en pocos lugares del país, y es una especie de convivencia entre inversores extranjeros y locales. Un observador de la City porteña nos hacía notar hace unos días en su oficina un dato interesante.


     El dato que nos desafiaba a seguir de cerca es el nivel de inversión y mejora tecnológica desde las privaprivatizaciones hasta aquí.“Vas a notar que, en sectores como telefonía y comunicaciones, la inversión y la expansión en la provincia fue fuertísima. No sólo en Mendoza sino en Cuyo, no sólo en lo que se ve sino también en lo que no se ve. Compará el avance ese y esa inversión con lo que han avanzado servicios con socios locales como el agua y la luz, y después contame”. El tipo, allá lejos, sólo con planillas de números podía describir algo que los mendocinos sienten a diario como realidad.


       Lo realidad que palpamos a través de los llamados a los medios y del diálogo con gente común en reuniones sociales, trabajos de familiares, etcétera, es la misma que muestra la reflexión de quien trabaja a partir de datos y números a la distancia. Qué hubiera pasado en el humor social de los cientos de barrios y miles de mendocinos, que cuando empieza el calor ven que sus canillas comienzan a secarse, si se hubieran enterado en pleno verano que Obras Sanitarias proyectaba una obra para llevar agua al lujoso barrio del piedemonte.


       Qué piensan los mendocinos cuando escuchan a los hombres que manejan la energía quejarse, como pasó el verano pasado, porque son muchos los mendocinos que pudieron ahorrar unos pesos y comprarse un aire acondicionado para pasar con un poco más de confort los tórridos veranos del desierto mendocino. Lo extraño y el caso de análisis para sociólogos y hombres de empresa es que preciosamente esas empresas de servicios tiene participaciones accionarias importantes de mendocinos, muchos de ellos de consejo fácil a la hora de criticar, pero de bolsillo duro a la hora de invertir para mejorar el estándar de vida de sus conciudadanos.


AL FUTURO NO VAMOS.


     El otro caso interesante tiene que ver con la actitud de una parte importante de la pequeña y mediana industria y del comercio local que también tienen unos cuantos exponentes de grito y pedir fácil. Y es escaso su apego a invertir en tecnología que mejore su calidad de trabajo, su rendimiento y su comunicación en general. “Son tipos que descreen de la inversión en ese rubro, es más, te diría que lo consideran como un gasto.


     Es muy difícil hacerles entender que lo que mejoren en esos rubros lo verán rápidamente reflejado en su cotidianeidad y en una mejora importante de su capacidad productiva”, nos decía un importante hombre de una de las telefónicas instaladas en el país y con un alto nivel de inversión en la región. Esa realidad también la padecemos a diario los mendocinos, cada vez que vamos a comercios donde es imposible, por ejemplo, pagar con una tarjeta de débito, obligándonos a llevar siempre efectivo en el bolsillo, en estos tiempos en que es un doble riesgo ir a un cajero y después andar con la plata en el bolsillo. La realidad marca que los trenes siempre pasan una sola vez, el que viene atrás no es el mismo, nunca, y en un mundo y una región ultracompetitiva correr de atrás es un suicidio.


      Días atras charlábamos con algunos colegas especializados en economía sobre la falta en Mendoza de producción en escala para abastecer mercados importantes. Allí, otra vez se ve la desatención que durante años imperó y ahora, cuando llegó el tren que podríamos tomar, nos encuentra con las valijas a medio hacer y el boleto sin confirmar. Todavía tenemos tiempo si nos apuramos, pero se sabe que con el apuro en vestirse más de una vez salimos con un zapato marrón y otro negro y eso es lo que el mercado internacional no quiere.


      Si hoy les vendemos 20 cajas de zapatos marrones, en el próximo pedido no se le puede decir “se me acabaron los marrones, te mando negros”. Atrás hay una larga lista de competidores preparados para sacarnos el lugar y dejarnos sin nada. El desafío no es menor y el tiempo no sobra, lo más difícil es que se entienda.

Mas Noticias:

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© 2019 Copyright.