Lionel Messi estaba enojado tras la derrota ante Brasil en el Superclásico de las Américas disputado en China, porque además de perder escapó un penal.
Tras el final del encuentro, Kaká lo fue a saludar amistosamente pero Leo se mostró sorprendido y, sin detenerse para saludar al crack brasileño, con una señal le habría negado el cambio de camiseta.

