En una decisión lamentable, producto del penoso gobierno encabezado por su presidente, José María Aguilar, la Comisión Directiva del virtualmente quebrado club Atlético River Plate aprobó ayer la cesión de distintos porcentajes de los pases de varios promisorios juveniles y de un crack de 18 años como Gonzalo Higuaín a un grupo empresario. Después del agónico triunfo del domingo pasado ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy, los dirigentes millonarios se reunieron ayer para determinar la suerte de varias promesas del club.

    Por 20 votos a 3, se impuso la moción oficialista que aceptaba la cesión de un porcentaje de los derechos que el club tiene por los futbolistas Gonzalo Higuaín, Fernando Belluschi, Germán Lux, Augusto Fernández, Juan Antonio y Mateo Musacchio, a cambio de una suma de 13 millones de dólares. Los ingresos le permitirían al desahuciado club de Núñez, entre otras cosas, saldar una abultada deuda que mantiene con el plantel desde hace varios meses.

    Llamó la atención el categórico triunfo del oficialismo, lo cual permite hacer la siguiente reflexión: o no hay minoría, o ésta se encuentra en connivencia con el poder de turno, o directamente nadie fue capaz de encontrar una mejor solución que no fuera la de rematar el propio patrimonio.