El presidente Néstor Kirchner calificó ayer como “profundo orgullo” la victoria del seleccionado argentino de fútbol de ciegos, Los Murciélagos, quienes se consagraron bicampeones del mundo en ese deporte. El presidente visitó durante unos minutos al equipo de fútbol de ciegos, que era recibido desde poco antes de las 11 en el Salón de los Escudos por el ministro del Interior, Aníbal Fernández, en la Casa de Gobierno. Kirchner llegó pasadas las 11 acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y dijo que era un “tremendo honor” recibir al equipo campeón del mundo.

       Argentina venció en la final el viernes a Brasil, un clásico rival también en esta especialidad. La albiceleste derrotó al equipo carioca por un ajustado 1 a 0 con un tanto hermoso del delantero Silvio Velo. El mandatario destacó “la gran victoria que han logrado” y resaltó su “hidalguía y fuerza”. Prometió jugar algún partido “por un asado” y mencionó en manera más jocosa que sus ministros Alberto y Aníbal Fernández podrían oficiar de “suplentes”.

      Previamente, el ministro del Interior había felicitado a los jugadores alegando que su triunfo era “digno de todo reconocimiento”. El funcionario indagó cómo se jugaba al fútbol siendo no videntes (ver aparte) y recibió pelotas especiales autografiadas por los propios Murciélagos.