La principal avenida de los bares capitalinos, Arístides Villanueva, volvió a convertirse este sábado mundialista en el epicentro de los nervios y las expectativas por el partido entre Argentina y Australia, por los octavos de final. Y todo explotó con el golazo de Lionel Messi. Y ya en el segundo tiempo, con el de Julián Álvarez.

Cientos de hinchas se autoconvocaron entre la primera y la cuarta cuadra de esta arteria ubicada en la Quinta Sección y poblaron no sólo las mesas, sino también la calle, por lo que el tránsito vehicular quedó suspendido.

En los minutos previos, los hinchas alentaban desde las mesas.

Pero entonces llegó la zurda del capitán para decretar el 1 a 0 ante los australianos y la Arístides fue otra.

Llegó el segundo tiempo y en los bares no dejaron de alentar.

Así se cantó el dos a cero: