Después de las vacaciones, el cuerpo suele volver más lento que la agenda. Horas de viaje, descanso irregular, cambios en la alimentación y menos movimiento generan una sensación conocida: rigidez, pesadez y poca energía. En Mendoza, donde la rutina laboral y el ritmo urbano se retoman con fuerza, el yoga aparece como una herramienta clave para reordenar la mecánica corporal y acompañar el regreso sin sobrecargar el cuerpo.
Desde una mirada anatómica, el período post-vacacional suele manifestarse con acortamiento muscular en flexores de cadera (psoas-ilíaco), rigidez en la columna vertebral, especialmente en la zona dorsal y lumbar, y poca movilidad articular en caderas y hombros. A esto se suma una respiración más superficial, que impacta directamente en el sistema nervioso y la sensación de cansancio general.
¿Por qué yoga para volver?
El yoga trabaja sobre tres ejes fundamentales:
• Músculos: alarga los grupos que se acortan con el sedentarismo y activa los que dan sostén, como glúteos, musculatura profunda del abdomen (transverso) y erectores espinales.
• Articulaciones: mejora la lubricación articular, especialmente en columna, caderas y hombros, favoreciendo movimientos más fluidos.
• Mecánica corporal: reeduca la forma en que nos movemos y respiramos, evitando compensaciones y molestias.
Además, el movimiento consciente estimula el sistema parasimpático, ayudando a que el cuerpo salga del “modo vacaciones” sin entrar en estrés.
Rutina de yoga post-vacaciones (20–25 minutos)
Ideal para la mañana o para cerrar el día. Se recomienda respirar por la nariz y moverse lento.
- Gato – Vaca (Marjaryasana – Bitilasana)
• Zona trabajada: columna cervical, dorsal y lumbar.
• Qué hace: moviliza vértebras, libera tensión en paravertebrales y mejora la coordinación entre respiración y movimiento.
• Tip: inhalar en la extensión (vaca), exhalar en la flexión (gato). - Estocada baja con torsión (Anjaneyasana con torsión)
• Zona trabajada: psoas-ilíaco, glúteos, columna dorsal.
• Articulaciones: cadera y columna vertebral.
• Beneficio: libera la rigidez de caderas típica después de estar mucho tiempo sentado y activa la musculatura estabilizadora del tronco.
• Clave mecánica: crecer desde la coronilla antes de girar, evitando colapsar la zona lumbar. - Perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana)
• Zona trabajada: cadena posterior (isquiotibiales, gemelos), hombros y espalda.
• Qué aporta: estira, descomprime y mejora la circulación general.
• Sugerencia: flexionar levemente rodillas si hay mucha rigidez. - Torsión sentada suave (Ardha Matsyendrasana adaptada)
• Zona trabajada: oblicuos, musculatura profunda de la espalda.
• Beneficio: mejora la movilidad de la columna y favorece la digestión, clave después de excesos vacacionales.
• Tip: la torsión nace desde el abdomen, no desde los hombros.
Volver de vacaciones no tiene por qué ser sinónimo de tensión. A través del yoga, el cuerpo recupera movilidad, tono y equilibrio, y la mente acompaña ese proceso con mayor claridad y calma. Escuchar al cuerpo en este momento del año es una forma inteligente de prevenir molestias y comenzar el ciclo con más energía y presencia.
