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13 de agosto de 2019
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Custodian escuelas a las que asisten las víctimas del Próvolo

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El Ministerio de Seguridad y la DGE elaboraron un protocolo especial contemplado para el debate por los vejámenes contra los ex alumnos del colegio, con la finalidad de proteger a los denunciantes.

El histórico juicio por los abusos sexuales cometidos en perjuicio de los ex estudiantes sordos del instituto Antonio Próvolo demandó una serie de dispositivos a fin de resguardar la integridad de las 11 víctimas, como la presencia policial en los establecimientos donde continúan sus estudios.

La semana pasada comenzaron a ser juzgados por esas aberraciones dos sacerdotes y un ex empleado. Las violaciones tuvieron lugar puertas adentro de la escuela de enseñanza especializada, considerada modelo, y que funcionó por 18 años en Luján de Cuyo.

Para ello, el Ministerio de Salud, el de Seguridad y la Dirección General de Escuelas (DGE) se trazaron lineamientos previendo una serie de escenarios posibles.

Entre las medidas, según informó la DGE, se ordenó la custodia policial de los establecimientos escolares donde los chicos que estuvieron en el “instituto del horror” –como se lo conoció después de que las denuncias salieran a la luz– continúan sus trayectorias escolares, entidades públicas en su mayoría.

Fuentes gubernamentales explicaron que la acción busca preservar y permitir el normal desenvolvimiento del juicio.

“Es un caso profundamente estremecedor, y nos interesa que se desarrolle con normalidad, por eso contemplamos todas las opciones, teniendo como prioridad a las víctimas”, remarcaron desde el Ministerio de Seguridad.

Apenas trascendieron los casos que ahora llegaron a debate y por los que están acusados Nicola Corradi (83), Horacio Corbacho (61) y el ex jardinero Armando Gómez (51), la DGE clausuró el colegio y separó del cargo a una docente, que en ese momento se desempeñaba como directora.

Desde el organismo se informó que el sumario que se inició en el 2017 se cerró en primera instancia, hasta que se establezcan las responsabilidades en los distintos juicios por los abusos cometidos en la congregación Antonio Próvolo.

La auditoría que hizo el Gobierno en la escuela de gestión privada arrojó que existían dobles actuaciones.

Mientras a la supervisión se le presentaba un libro, internamente se dejaba constancia de hechos que no eran de conocimiento de la DGE.

Ver también: Video: así ingresaban al juicio los tres imputados del caso Próvolo

Tras el cierre, “a partir de febrero del 2017, las docentes del ex instituto debieron gestionar bono de puntaje y certificado de aptitud psicofísica ante los organismos correspondientes, para trabajar en diferentes escuelas. En la actualidad, una profesional tiene prohibición de acercamiento emitida por la Justicia, por lo que trabaja en aquellas escuelas a las que no asisten estudiantes del mencionado instituto”, reza el informe al que accedió El Sol.

Entre otra de las líneas de acción luego del cierre del Próvolo, “se crearon 23 cargos de maestros de Sordos e intérpretes de Lengua de Señas en las instituciones donde se inscribieron los estudiantes. Se organizaron dispositivos a fin de brindar la mejor propuesta para su trayectoria escolar, garantizando que, junto con los padres, elijan la escuela más adecuada”, apunta el documento.

Cómo sigue el juicio

Este miércoles se reanuda el juicio en los tribunales provinciales, luego de que se resolviera un cuarto intermedio para realizarle una nueva pericia psicológica a Gómez, que también es hipoacúsico.

Se espera que Corradi acceda a las transcripciones realizadas por los taquígrafos de la Legislatura, ya que asegura que no escucha lo que sucede en el juicio.


Los tres acusados arriesgan una condena máxima de 50 años por la sumatoria de hechos de los que se los acusa.

Están imputados de abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser las víctimas menores de 18 años, más la situación de convivencia preexistente con los ex alumnos. También, por la corrupción de menores y, en el caso de Corradi y Corbacho, hay otro agravante que es la condición de ser ministros de culto.

Ver también: Próvolo: se suspendió el juicio hasta el 14 de agosto

Los hechos que conmocionaron a Mendoza y al mundo se conocieron a fines del 2016, cuando una de las víctimas buscó ayuda y relató los tormentos a los que habrían sido sometidos.

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