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10 de febrero de 2019
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Investigación en Homicidios

Crimen en Guaymallén: sospechan de un ajuste narco

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El "Nico" Vargas, la víctima.

Nicolás Vargas fue ultimado de dos disparos en la peluquería de un amigo. El joven estaba sindicado como heredero de una banda dedicada a la venta de drogas que lideraba su padre, conocido como el Manso Vago, quien falleció el año pasado. Apuntan contra un integrante de una gavilla antagonista con peso en la zona.

La Justicia investiga el crimen con tintes narcos que se registró la noche del sábado en una peluquería de la zona de Belgrano, en Guaymallén. La víctima, Nicolás Humberto Vargas Gabrieli (22), fue ejecutada de dos disparos en medio de los clientes que aguardaban para ser atendidos.

Este joven estaba sindicado como integrante de una organización dedicada a la venta de estupefacientes y había adquirido la categoría de líder tras la muerte de su padre, Raúl Humberto Vargas Morales, mejor conocido como el Manso Vago, quien estaba señalado de comandar las actividades antes de fallecer meses atrás, según investigadores policiales con experiencia en el departamento.

Además, su hermano, apodado el Oscarcito (16), cuenta con renombre por estar sospechado de cometer, al menos, tres homicidios a pesar de su corta edad.

Los pesquisas creen que el Nico, como llamaban a la víctima, fue asesinado por miembros de una banda antagonista del barrio Pedro Molina I, donde tenía domicilio.

Pese a que los testigos del asesinato dijeron no haber reconocido al autor, existen fuertes sospechas contra algún integrante de una de las familias con mas fuerza en ese sector guaymallino: los Poblete. Sospechan que con ellos se disputaban la venta de droga en la barriada, pese a que en el pasado conformaban juntos la misma banda, sostienen las fuentes.

No obstante, la causa, que se encuentra a cargo del fiscal de Homicidios Horacio Cadile, no tiene detenidos ni sospechosos que estén a la orden del día por el expediente.

A sangre fría

La información policial sostiene que eran las 20.30 cuando un llamado ingresó a la línea de emergencias 911, en el que una voz femenina advirtió acerca de que sujetos a bordo de una moto habían matado a balazos a un joven en una peluquería de calle San Lorenzo 1831.

Al cabo de algunos minutos, personal de la División Homicidios y de la Unidad Investigativa Departamental Guaymallén (UID) fueron desplazados hasta el lugar y constataron el hecho.

Ver también: Guerra de bandas: aprehenden al Oscarcito y a su papá

Luego, procedieron a entrevistar al propietario del local Peluquería Bellacos. El joven, de 25 años, sostuvo que estaba trabajando, cuando observó a dos individuos encapuchados llegar a bordo de una Yamaha FZ negra. Uno de ellos descendió, ingresó al negocio y le disparó tres veces a Vargas.

De acuerdo con la reconstrucción, el Nico ya llevaba cerca de una hora en el lugar, al que había ido para visitar al propietario, con quien mantenía una amistad. Meses atrás, Vargas se cortaba el pelo en el local, pero luego inauguró su propia peluquería en su casa de la manzana 11 del Pedro Molina.

Al parecer, al momento del ataque, el dueño de Bellacos quedó entre Vargas y el homicida, ya que este realizó un posteo horas después en Facebook para despedir a su amigo fallecido y le agradeció lo que, tal vez, fue su última acción con vida: “Gracias por haberme empujado, si no, hubiera quedado lastimado”, reza la publicación.

Lo cierto es que, según los testimonios tomados en la escena, tras recibir los dos impactos de bala –en un pómulo y en el tórax– Vargas corrió hacia la vereda, como intentando perseguir al atacante, pero se desplomo al dar algunos pasos.

Posteriormente, otras personas que se encontraban en el local fueron entrevistadas por los efectivos, pero, aunque fueron varios los testigos presenciales del hecho, ninguno de ellos pudo aportar la identidad de los homicidas.

No obstante, con el pasar de las horas, el trabajo de campo de algunos detectives permitió conocer que en el Pedro Molina todos sindican como autor a un joven de apellido Poblete: “Es un primo del Tonga y del Caconi”, le reveló un detective a este diario, mencionando a dos de los delincuentes con mayor renombre en esa zona.

La línea investigativa que tiene a uno de los Poblete como sospechoso, sostiene que luego de que el Manso Vago falleció al sufrir un ACV en enero del año pasado, la gavilla que dirigía quedó debilitada. Debido a eso, es probable que alguno de sus competidores haya decidido atentar contra la vida de quien quedó al mando de la organización, explicaron.

Además, desde hace tiempo los Vargas estaban en la mira de otras bandas de la zona, no sólo por los conflictos que generó el Oscarcito con otros malvivientes del barrio, sino también por el ostentoso estilo de vida que llevaban y aparentaban en las redes sociales.

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