Seguilo en vivo: el Senado ya debate por el Presupuesto 2019

access_time 07:15
|
14 de septiembre de 2018
|
Actuaba en Los Corralitos y Puente de Hierro

Condenaron al "Mecha", el asaltante que atemorizaba Guaymallén

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/15368846471521%20IMG_7830.jpg
Guerra Albornoz el día que fue condenado.

Marcelo Mecha Guerra estuvo sindicado de liderar una banda delictiva pero no podían detenerlo porque las víctimas no se animaban a denunciarlo. En medio de la investigación en su contra fue denunciado por amenazas contra un vecino. Ese caso motivó su captura y los robos terminaron en la zona.

La Justicia condenó a dos años de prisión a Marcelo Mecha Guerra Albornoz, conocido malviviente guaymallino sindicado por liderar una banda que cometió diversos asaltos en los distritos de Los Corralitos y Puente de Hierro.

El año pasado, durante varios meses, detectives policiales estuvieron tras sus pasos por los hechos, pero todo era denunciado informalmente porque las víctimas temían sufrir represalias. Eso provocó que los efectivos no tuvieran motivo concreto que motivara la captura del presunto cabecilla de la organización ni la de sus integrantes. Mientras, los hechos de inseguridad continuaban registrándose.

Sin embargo, una denuncia por amenazas agravadas que se radicó en junio de ese año en contra del Mecha y sus secuaces permitió que los pesquisas consiguieran la ansiada orden de detención.

Pese a que diferentes dependencias de la Policía de Mendoza estaban tras los pasos de Guerra Albornoz, fue personal uniformado de la Subcomisaría de Puente de Hierro el que consiguió su captura y la de su novia. Días antes, otros señalados integrantes de la gavilla fueron detenidos pero sólo el Mecha llegó a juicio oral y público en ese expediente.

Ver también: Cuatro capturas para comenzar a desbaratar una banda de asaltantes

El debate tuvo como representante del Ministerio Público al fiscal de Delitos no Especializados Juan Ticheli, quien años atrás, cuando era fiscal departamental de Guaymallén, investigó al Mecha por un robo agravado ocurrido en el 2012 y la elevó a juicio, causa que se le acumuló a la de amenazas agravadas. Finalmente, el Tribunal Penal Colegiado a cargo de Aníbal Crivelli le dio una pena de 2 años a Guerra Albornoz y le declaró la reincidencia, por lo que seguirá tras las rejas.

El hecho

De acuerdo con el expediente, el hecho ocurrió la tarde del 19 de julio en el barrio San Vicente IV, en Puente de Hierro, cuando el Mecha Guerra enfrentó a una familia vecina.

El problema se originó un mes atrás cuando chocó con un joven que tiene domicilio frente a la casa donde él vivía antes de terminar detenido. El Mecha le echaba la culpa al muchacho de lo sucedido y el citado día fue a reclamarle un dinero –$1.000– al padre del joven, quien con ese y otro hijo se preparaban para ir a trabajar. El hombre se negó y le pidió educadamente que se retirara.

Esa situación no fue tomada con calma por el Mecha Guerra, quien les gritó: “Vamos a ver quién tiene más huevos, voy a buscar los fierros”; y, señalando al joven con el que tuvo el accidente, le dijo: “Te voy a matar, gato culiado”, según las declaraciones de las víctimas.

Ver también: Condenaron a dos miembros de una banda que atemorizaba a Guaymallén

Lejos de continuar la discusión, el hombre siguió cargando sus herramientas de trabajo a su camioneta y salió con los dos jóvenes a la casa de otro de sus hijos, al que debían pasar a buscar. Pero, cuando estaban llegando a su domicilio, el Mecha apareció con un arma de fuego en la mano y varios de sus señalados secuaces salieron de una casa que utilizaban como aguantadero, algunos de ellos también armados, y comenzaron a atacar a la familia.

Según aportaron las víctimas frente a la Justicia, entre los agresores estaban la novia del Mecha, con Cristian Merlo –fue imputado en el caso pero no llegó a juicio–, Edu y Nati, cuatro señalados integrantes que fueron mencionados antes por los investigadores a El Sol.

Ante la violenta reacción, a los jóvenes y a su padre no les quedó más remedio que defenderse con sus puños frente a los tres agresores masculinos, mientras que las dos mujeres les arrojaban piedras a la camioneta de trabajo, aseguraron. La mayor de las víctimas y uno de los jóvenes recibieron golpes con una barreta, pero las lesiones no fueron de gravedad.

Apenas lograron zafar, escaparon. Dos de los muchachos se dirigieron a su casa mientras que otro se fue en la camioneta con el progenitor a darles aviso a los policías de la subcomisaría.

En tanto, el Mecha siguió a los dos hermanos y les comenzó a arrojar botellas de vidrio a la propiedad, mientras los otros sujetos rompían las ventanas del auto de uno de ellos y le prendieron fuego al asiento del conductor. Finalmente, todo terminó cuando los policías llegaron hasta el lugar.

Por el hecho, se iniciaron investigaciones por diferentes causas: abuso de arma, daño agravado, lesiones leves y amenazas agravadas. Sin embargo, de las pruebas recolectadas y las testimoniales sólo se pudo acreditar que el Mecha fue responsable de esta última.

Calma para los vecinos

Policías e investigadores que estuvieron tras los pasos del Mecha aseguraron, durante una charla con El Sol, que, pese a ser un delito menor, la causa por la que fue condenado y posteriormente detenido sirvió para visualizar la situación que se estaba viviendo en esa zona del Este departamental, ya que los vecinos la estaban pasando realmente mal.

Incluso, durante el período en el que la banda del Mecha se mantuvo operativa, se debió colocar una vigilancia fija en calle Puebla para evitar más hechos de inseguridad.

Pero, a partir de la denuncia por amenazas, otros integrantes de la gavilla fueron cayendo por diferentes delitos. Tras la detención del Mecha, los asaltos se dejaron de registrar y los habitantes del lugar volvieron a la calma.

Comentarios de la nota

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.