access_time 07:09
|
3 de diciembre de 2019
|

Violencia de género

Condenaron a seis meses a un sobrino de la Yaqui y quedó en libertad

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1575368150412Junior%20Vargas.jpg

Se trata de Carlos "Junior" Vargas, uno de los “angelitos” más temidos de la gavilla narco que supo controlar el oeste de Godoy Cruz años atrás. Había sido denunciado por su ex pareja por amenazas. Admitió el hecho en abreviado final.

Carlos Guillermo Vargas, más conocido como el Junior, es uno de los sobrinos de Sandra Jaquelina Yaqui Vargas, condenada en el 2016 por lavado de activos, venta de drogas y asociación ilícita. Este personaje tomó relevancia no sólo por ser familiar de la líder narco, sino también por ser uno de los “angelitos”, como eran llamados los soldados de la banda, más violentos y con mayor poder dentro de la organización que fue desbaratada años atrás.

A mediados de este año, el Junior volvió a ser noticia cuando otre vez fue detenido por una denuncia de violencia de género que hizo su ex pareja ­–tal como reveló El Sol– y ahora fue condenado a seis meses por esa causa. Fuentes judiciales detallaron que recuperó la libertad por tratarse de una pena mínima.

El expediente tuvo su inicio el año pasado, cuando la joven realizó una presentación ante la Justicia asegurando que Vargas la había amenazado y robado un celular. El mismo quedó a cargo del entonces fiscal de Violencia de Género Flavio D’Amore –hoy en Homicidios– que les dio inicio a las averiguaciones correspondientes.

Ver también: "El angelito de la Yaqui" que está otra vez preso por un doble crimen

Una vez que se reunieron suficientes pruebas en contra del Junior, el representante del Ministerio Público dispuso su captura. Luego de varios meses de búsqueda, los pesquisas policiales consiguieron ubicar al sospechoso y capturarlo el 22 de junio.

Tras su detención, Vargas fue llevado a la cárcel de San Felipe, aunque sólo duró un mes allí, ya que la jueza Mariana Gardey, del Juzgado Penal Colegiado Nº2, le dictó la prisión preventiva en modalidad domiciliaria, razón por la que pasó a cumplir su detención en un domicilio del barrio Granja Lomas en Chacras de Coria, Luján.

Al parecer, para ese fallo la magistrada tuvo en cuenta los argumentos presentados por el defensor Enoc Ortiz, quien aseguró que la vida de su cliente se encontraba en riesgo en el interior del penal capitalino.

Esto, porque, al igual que otros integrantes de la banda de la Yaqui, cuentan con una importante cantidad de enemigos en los diferentes penales de la provincia, por lo que consideraba innecesario correr con el peligro de que se generara algún inconveniente carcelario, teniendo en cuenta que se trataba de un delito que arriesga una pena de entre seis meses a dos años. 

Ver también: Sobrino de la Yaqui pidió no ir al penal por temor a que lo maten

Sobre el final de la instrucción también se descartó el robo del celular, por lo que la imputación que pesaba sobre Vargas sólo era por las amenazas contra su ex novia.

De esa forma, el expediente fue elevado a juicio a mediados de setiembre y estaba pendiente de fijarse una ficha para la realización del mismo.

Finalmente, se dispuso que comenzara el jueves 21 de noviembre, aunque antes del inicio el representante legal del Junior llegó a un acuerdo con la fiscal Paola Ginestar –quien se hizo cargo de la causa– para definir todo en un juicio abreviado inicial, posibilidad que se había negociado previamente y que parecía haberse caído.

Así las cosas, las partes acordaron una pena condicional de seis meses a cambio de que Vargas reconociera el delito, todo esto con el aval de la jueza Miriam Molto, del Juzgado Penal Colegiado Nº2. Frente a esa condena mínima, el joven logró recuperar su libertad.

Prontuariado

Pese a la liviana condena, Junior Vargas sumó un nuevo antecedente judicial, que lo puede complicar en caso de que vuelva a ser imputado por algún delitos. Esta se transformó en la segunda sentencia que recibió, ya que años atrás había recibido una pena de un año y medio de cárcel por abuso de armas.

Con esa calificación con la que fue condenado en el pasado había tenido varios expedientes que se iniciaron en su contra, aunque terminó desligado por falta de pruebas.

Además, en su prontuario policial también figura que fue detenido e investigado por el homicidio de Andrés Potrillo Arce, ocurrido en el 2014 en el barrio Sarmiento.

Según la investigación, ese hecho fue una venganza por el crimen de Cristian Mauricio Gélvez (40), el marido de la Yaqui muerto de tres balazos en enero de ese mismo año durante la guerra de bandas narco que se desarrollaba por aquel entonces en Godoy Cruz.

Lo cierto es que por ese caso el Junior fue a juicio, pero resultó absuelto por falta de pruebas pese a que el Ministerio Público había solicitado prisión perpetua para él.

Comentarios de la nota

© 2019 Copyright.