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4 de noviembre de 2019
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Astrología

Cómo diferenciar la sinceridad de la agresión

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Las claves para identificar la violencia que habita en una persona y cómo ganar la batalla en la relación con los demás.

Esta semana, la posición de los astros está dando una oportunidad única para comprender la diferencia entre sinceridad y agresividad. La agresividad no sólo se manifiesta como una acción física sino también como agresión verbal, y, justamente, es esta última la que crea heridas que, tal vez, nunca sanan. Las relaciones entre personas siempre han sido y serán complejas, somos seres duales y muchas veces nos cuesta definir y conectar con lo que deseamos y con lo que necesitamos. Por supuesto, esto dificulta aún más explicárselo y pedírselo a otros.

Las exigencias del día a día, sobre cuestiones económicas y responsabilidades ligadas a los distintos roles que cumplimos como parejas, jefes, empleados, padres, amigos, hijos pueden llegar a ser cuantificables. Aunque podamos enumerar en un papel nuestras responsabilidades, la tensión que nos generan no es fácil de medir y habitualmente nos desbordamos cuando vemos que no somos capaces de cumplir las expectativas de otros y cómo, a su vez, no se cumplen nuestros objetivos y deseos. Si no tenemos una rutina de autoobservación, esta estructura de naipes de tensiones nos enceguece y la impotencia se traduce en violencia.

Es difícil encontrar el límite porque no lo hay, la agresión se vuelve una forma de lenguaje y, una vez que entramos en ella, se requiere consciencia, resiliencia y una red de contención para salir. La violencia tiene estructura viral, para replicarse necesita un huésped. Cuando actuamos en automático sin hacer diariamente una pausa para escuchar nuestros sentimientos y preocupaciones, nos volvemos los huéspedes ideales para que la violencia se instale en nuestras mentes y corazones.

La solución –o el remedio– no es única, sin embargo desde la astrología existe una clave esencial: la agresividad es parte de la energía representada arquetípicamente por el planeta Marte, el cual por estos días transita la constelación de Libra, relacionada con las relaciones y la armonía, y este, a su vez, está en ángulo de noventa grados con el planeta Plutón, que representa la destrucción profunda. En español, una de las formas en las que podemos interpretar esta alineación astrológica es: “La agresividad potencia la aniquilación”. Pero, la astrología no es sólo un lenguaje o esquema de elementos arquetípicos parametrizado según la posición de los planetas, la astrología es una tecnología y en la misma tendencia de aniquilación radica una potencial solución.

La violencia tiene cabida en nuestras vidas de forma silenciosa y se apoya o alimenta de los temores que tenemos a fracasar, a perder el control y a ser rechazados. Una de las soluciones propuestas desde la astrología para disminuir e identificar la violencia es comprender que necesitamos siempre antes de vincularnos con otro conocer quiénes somos, qué nos constituye, qué deseamos y qué parte esencial de la vida es expresar nuestra identidad única. Marte representa no sólo la agresividad sino también la autoafirmación, cada vez que caemos en la agresividad es porque no estamos cultivando nuestra identidad interior y no estamos dando espacio real para validar nuestra presencia en la vida libre de temores, de expectativas y de responsabilidades.

Necesitamos recordar que parte vital de este viaje es, simplemente, expresar nuestro mundo interno, nuestros talentos y deseos con confianza y sin miedo a ser diferentes o incomprendidos. Como cada estrella que brilla es parte de una constelación, si las estrellas se apagan, no hay constelación. Sólo la confianza en nosotros mismos y la comprensión de nuestros temores nos permite vincularnos con otros, claros y firmes, sin agresividad.

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