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11 de abril de 2019
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Alimentación

¿Cómo comen tus hijos?

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Cuál es el impacto del azúcar agregada en su salud.

Los niños, sobre todo en los primeros años, se encuentran en crecimiento y desarrollo constante. Cada día es diferente, pueden adquirir conocimientos o habilidades nuevas; todas las experiencias pueden ser de gran importancia, tanto en el momento como a futuro.

De la misma forma, la alimentación es uno de los principales elementos en la vida de un niño pequeño. La dieta de un chico es fundamental para garantizar que su desarrollo sea óptimo y que no padezca problemas como consecuencia de la desnutrición.

Así como es necesario que reciba todos los nutrientes desde el primer momento de su llegada al mundo, también es importante conocer cuáles son los elementos que pueden ser perjudiciales y que conviene mantener al mínimo.

En primer lugar, cabe destacar que la glucosa es un hidrato de carbono simple, que se encuentra normalmente en el azúcar que la mayoría de las personas consume regularmente. Cuando se ingiere este tipo de alimento, la glucosa queda en el torrente sanguíneo y pasa por un proceso mediante el cual se traslada hasta el hígado para producir energía y el exceso se almacena en forma de grasa.

En cuanto al consumo calórico total de un bebé, se estima que son necesarias 40 kilocalorías por cada 2,5 cm de altura. Respecto del azúcar puntualmente, cabe señalar que la ingesta diaria en los niños de 1 a 3 años debe ser como máximo de unos 17 gramos al día.

Si bien muchas personas piensan que el azúcar agregada es la clave del problema en el exceso del consumo, también es necesario considerar la importancia del azúcar que se encuentra "escondida en los alimentos" o, para ponerlo de otra forma, pensar en aquellos productos que contienen azúcar pero que se suelen pensar como saludables.

En este sentido, es importante destacar que es un error considerar que no se consume azúcar porque no se utiliza como ingrediente de la dieta.

Además, hay otro factor clave en este aspecto. En muchos casos, los productos no contienen azúcar como tal, pero sí jarabe de maíz de alta fructosa, un concentrado que también se utiliza para endulzar, que es más poderoso y perjudicial que el azúcar refinado.

 

Algunos ejemplos de alimentos en los que se puede encontrar alto contenido en azúcar son los siguientes:

- Yogures: sin citar ninguna marca, es posible afirmar que muchos de los especiales para bebés tienen un promedio de 16g de azúcar, lo cual constituye prácticamente el total de azúcar recomendado para un bebé.

- Galletitas: muchos especialistas recomiendan introducir de una a tres por día. En general, cada 100g de galletitas hay alrededor de 69g de carbohidratos, de los cuales aproximadamente 24g son azúcares.

- Leches de fórmula: según varios análisis, las leches de fórmula contienen entre un 28% y un 54% de sus calorías totales procedentes de azúcar.

- Papillas: muchas papillas de bebé también tienen un exceso de azúcares, que en conjunto con el resto de alimentos del día pueden hacer que el bebé consuma una cantidad excesiva de este ingrediente.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de la ingesta excesiva de azúcar en los bebés?

Un exceso de azúcar siempre es negativo para la salud, en cualquiera de las etapas de la vida. La ventaja que tienen los bebés es que desconocen todos los sabores y los van conociendo a medida que avanzan en su crecimiento. De este modo, está en manos de los padres el hecho de generarle buenos hábitos o crearles una adicción al azúcar -o a la sal, por el contrario- desde pequeños.

En general, la recomendación por parte de los nutricionistas es no añadir azúcar, ni sal a los alimentos, ya que es mucho más saludable para el bebé que se acostumbre al sabor natural de los mismos.

Si un bebé consume demasiado azúcar, también su consumo calórico total será superior al que gasta durante el día, lo que provocará que se almacene en forma de grasa y así puede que el bebé aumente de peso.

Además, puede provocar que el páncreas tenga que producir más insulina para absorber el azúcar en sangre, lo cual, en algunos casos, puede desencadenar en una enfermedad como la diabetes. Por otro lado, el crecimiento del niño también puede verse afectado, ya que el exceso de azúcar provoca una mala oxigenación celular y, a su vez, una mala coagulación.

En conclusión, es importante tener en cuenta, como norma general, que se debe ser muy cuidadoso respecto de la alimentación de los niños. Dado que están en edad de crecimiento, una dieta balanceada y adecuada es una de las claves para que su desarrollo sea óptimo.

Además de alimentarlos dentro de estos estándares, es necesario trabajar para generar hábitos saludables desde el nacimiento, lo cual abarca a muchas más variables que solo la dieta diaria.

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