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12 de agosto de 2019
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Detenido en Chile después de cuatro años de búsqueda

Cómo atrapó Interpol al acusado de matar a un joven inocente

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El Chileno Pinto, luego de ser capturado por los agentes. Gentileza Emol.

Se trata de Sergio Benicio Pinto, quien fue capturado por el asesinato de Brian Leonel Sosa, ocurrido en junio del 2015 en la triple frontera. Ingresó al vecino país vía aérea y trabajaba como conserje. Quedó a disposición del fiscal Horacio Cadile.

La noche del 21 de junio del 2015, Brian Leonel Sosa murió luego de recibir un tiro en la cabeza mientras conducía su moto por uno de los barrios de la triple frontera, el popular sector que comprenden los departamentos de Luján, Maipú y Godoy Cruz.

El crimen de este chico de 18 años generó un fuerte impacto, debido a que la bala no era para él. El proyectil tenía otro destino: se cree que era para el joven que viajaba en el asiento trasero de la moto que manejaba.

Pasaron cuatro años desde que este inocente fue asesinado. Y el viernes 2 de este mes, el sospechoso número uno fue detenido en Chile.

Se trata de Sergio Benicio Pinto Morales, conocido como el Chileno o Benito. El sujeto, de 30 años, quedó en la mira de los detectives a los pocos días del hecho de sangre pero había logrado burlar la pesquisa.

Ver también: Escrachan al acusado de matar a un joven inocente

Cuando lo fueron a detener porque las pruebas lo complicaban, el Chileno Pinto había dejado la casa donde vivía.

Los testigos lo marcaron como el hombre que disparó un arma de fuego y terminó con la vida de Sosa. Hasta un joven –por aquellos días menor, apodado el Pollo– fue capturado por el hecho a fines de agosto del 2015 y aseguró, contaron fuentes policiales, que el autor del disparo había sido el Chileno.

Las fuentes agregaron que el acusado tenía pedido de captura nacional e internacional porque las pruebas incorporadas en la instrucción, que hoy está en manos del fiscal Horacio Cadile, detallan desde un principio que se había fugado hacia el vecino país del oeste.

Este lunes, de acuerdo con fuentes de Investigaciones, Pinto continuaba en Chile a la espera de ser extraditado. Se fugó al país donde nacieron sus padres –de allí su apodo– e ingresó por el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez.

“En ese momento no era buscado internacionalmente, por lo tanto tampoco había un argumento legal para impedirle su ingreso”, dijo el subprefecto Ricardo Quiroz, jefe de Interpol Chile, como informó emol.com.

Una vez que se instaló en Chile, logró la nacionalidad y comenzó a trabajar sin problemas.

Tanto es así que se desempeñaba como conserje de un condominio en Las Condes.

Ver también: Una madre lucha para que caiga el asesino de su hijo

Marchas y pedido de justicia

La madre de la víctima, Carla Castillo, se transformó en uno de los motores principales para llevar adelante la lucha por el crimen de su hijo. La mujer no paró de rastrillar la zona y movió cielo y tierra para que la causa no se estanque.

Este lunes, en charla con El Sol, fue contundente: "Siento la sensación de tranquilidad y que terminó la espera. Lo demás lo dejo en manos de la Justicia porque a mi hijo ya nadie me lo va a devolver".

A pesar de que los testimonios apuntaron contra Pinto, su captura se transformó en el talón de Aquiles de los detectives que trabajan las causas de asesinato. Tanto es así que le perdieron el rastro a pesar de que tenían el dato de que estaba en Chile.

El hecho

Sosa sufrió un tiro mientras iba al mando de su moto Maverik 200cc por la calle Malvinas Argentinas, que divide los barrios Unión y Fuerza y San Antonio.

Lo acompañaba su primo. Murió a los pocos minutos. Desde un principio se supo que la bala que no era para él. La joven víctima trabajaba como repositor en el Atomo de Carrodilla y estaba por ingresar a la universidad.

Pesquisas trabajaron en la escena y no hallaron vainas servidas ni el plomo que terminó con su vida.

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