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23 de marzo de 2020
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Astrología

¿Cómo actuar en justa medida frente a la incertidumbre?

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Mencionar en la misma frase las palabras “justa medida” e “incertidumbre” parece cliché o políticamente correcto. Sin embargo, desde la astrología no es tan loco. De cierta forma, la prudencia, estructura, sobriedad y la estabilidad están representadas por el planeta Saturno, y la creatividad, la innovación y la incertidumbre, por el planeta Urano. En este lenguaje antiguo que llamamos astrología, estos dos planetas construyen una danza que activa la crisis de la mediana edad, o lo que solemos llamar la crisis de los 40. El movimiento de estos dos planetas y sus influencias en nuestras vidas son lo que generan el cambio y el viaje del héroe, si consideramos la mirada mitológica de Joseph Campbell. Todo se inicia a los 21 años, cuando vivimos el primer despertar de Urano, luego, a los 29 -30 años, experimentamos el retorno de Saturno, cuando la mayoría busca a toda costa estabilidad en su vida y suele contraer matrimonio, a los 40-41 se experimenta el despertar revolucionario de Urano y muchos cambian toda su vida para encontrar nuevamente la calma, a los 44-45, y así hasta los 60, cuando alcanzamos un nivel más amplio de entendimiento sobre nuestra propia estructura y sentido de vida.

Más allá de los tiempos actuales que estamos viviendo y los cambios profundos que está generando la pandemia del coronavirus, el aislamiento social y las consecuencias económicas, para la astrología, la incertidumbre/caos no es sinónimo de amenaza. Es, al contrario, una parte inevitable del pulso de contracción (Saturno) y expansión (Urano); lo menciono porque hay cosas en la vida que pertenecen a la dimensión de la naturaleza, que es fáctica y está más allá de nuestro alcance, deseo o expectativa. Un maremoto, la erupción del volcán, el desarrollo de un virus, es igual de inevitable que la transformación de una semilla en un árbol, igual de inevitable que el movimiento de las olas en el mar. Aunque lo olvidemos, vivimos en un planeta y somos parte de algo mayor, así como cada capítulo de nuestra vida es parte de nuestra historia de vida completa, esa que contaremos al final de todo.

Existe un secreto, guardado en los cuentos mitológicos, vinculados con los talentos, en las historias nórdicas de dragones y la gema que guardan en su corazón. Toda historia que hace alusión: “Donde está la herida está la espada”, “donde está el desafío está el talento”, hablan de Kiron. Kiron es un planeta menor del Sistema Solar, su nombre hace alusión al mito griego del Centauro, quien fue maestro de dioses y semidioses, con una herida eterna que nunca sanó y, gracias a todos los esfuerzos y técnicas que aprendió para sanar, se transformó en sanador. El planeta Kiron orbita entre Saturno y Urano, su trayectoria elíptica es variable y a veces está más cerca de uno que del otro. El secreto que guarda el mito de Kiron es lo que nos permite lidiar entre la estabilidad y la incertidumbre que siembran Saturno y Urano durante nuestra vida adulta. El secreto es que sólo a través del pulso, el ser humano aprende a desarrollar su talento, mediante la expansión y la contracción aprende a reconocerse como un individuo único y es capaz de aportar al colectivo desde su esencia, aprende a desarrollar su talento.

Actuar en justa medida frente a la incertidumbre es una frase que guarda la sabia diferencia entre destino y determinismo. Quizás, el destino puede estar escrito, pero jamás el cómo nos determina.

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