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14 de agosto de 2019
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Comerciantes locales calculan subas del 10% para la semana que viene

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Frente a la suba del dólar, algunos proveedores todavía no envían las listas con nuevos precios. A su vez, se perciben menos clientes y con compras de montos más bajos.

El día después de la fuerte suba del dólar, que se aproximó a los 60 pesos, tanto comerciantes como clientes llegaron a las góndolas con la misma duda: de cuánto serían los aumentos. Si bien la respuesta depende de varios factores, aquellos a los que todavía no les llegan listas con nuevos precios estiman que los incrementos llegarán al 10%.

Aún así, la inestabilidad de la divisa norteamericana en esta semana mantiene en cautela tanto a los que compran como a los que venden: hay proveedores que no entregan precios hasta tener un número definido y se ven menos clientes en distintos comercios mayoristas, junto con aquellos habituales que comenzaron a llevar menos.

Oscar David, del mayorista que lleva su nombre, indicó que los proveedores "han tenido un gran grado de responsabilidad al no haber salido a hacer locuras" con los precios.

"Venimos de una inflación constante, esta es una gimnasia permanente. La gente sí vino a comprar preocupada, pero no nos hemos vuelto locos con todo lo que está pasando", señaló.

Los productos más sensibles a aumentar, fuera de los alimentos, son los de limpieza, según David. "Es donde más se puede ver afectado por la relación que tiene con el dólar. En alimento, por suerte, somos un país productor: si las cosas se hicieran bien no debería haber tanto aumento", señaló.

Mientras tanto, algunos compradores explicaron que están esperando ver aumentos en los distintos negocios. "Esto del dólar va a caer en los precios seguro, pasa siempre. Yo vengo busco lo escencial en el mayorista y el resto que vaya necesitando lo compro en el almacén de barrio, pero uno tiene que aprender a cuidar el bolsillo", relató Jorge Hoyos, un cliente de la zona.

Parte de las especulaciones es qué producto aumentará primero y arrastrará a los demás, ya que, como señaló Oscar David, "cuando sube el combustible, suben los cereales, la harina y eso te lleva a que aumenten los fiambres y los panificados".

En base a esto, Miguel Ángel Di Betta, presidente de la Cámara de Empresarios Panaderos, advirtió que la venta de harina está suspendida. "Todavía no determinamos qué medida seguir, pero esto es grave para nosotros porque se trata de nuestra materia prima y está dolarizada. ¿Cómo hacen para trabajar las panaderías pequeñas si no tienen stock?", detalló.

Respecto a los aumentos, aún no se han establecido números, al menos hasta que el dólar se estabilice. "No queremos aumentar el pan, esto lo hemos dicho con anterioridad. Le pedimos calma a la gente", agregó Di Betta.

Cuidar al cliente

Por su parte, María Cecilia Brudezán, una mujer que este martes realizó su compra semanal de mercadería en Maipú, sostuvo que los clientes deben estar atentos a lo que hacen los comerciantes y elegir a los que no se aprovechan de la situación.

"Si todavía no hay precios nuevos, debería mantenerse así. Todos sabemos que cuando aumenta el dólar sube lo demás, pero cuando baja, nadie disminuye los precios. Hay que apoyar a los empresarios que tienen la responsabilidad de no aumentar", reclamó.

En este sentido, Francisco Flores, del almacén Bambini Fiore, indicó que la clave para los pequeños vendedores es saber encontrar el equilibrio, debido tanto a los costos como a la cautela del público. "Yo lo veo como comerciante, hoy tuve proveedores que me subieron un 10% en la cara. Mientras tanto, el miedo de la gente me baja las ventas. El lunes no vendí ni la mitad de lo habitual".

A su vez, en la construcción, uno de los rubros más afectados, algunos corralones buscaron distintas maniobras para seguir operando sin precios de referencia, como señaló Javier Soler, gerente de Electec, en Maipú.

"El 100% de los clientes está preocupados. Recién cuando pase la euforia sabremos a qué precios facturar. Los clientes habituales tienen que seguir trabajando, así que con ellos optamos por venderles con remito abierto para cotizar al cierre de un precio acorde dentro de una semana", detalló.

Sin precios de repocisión, aquellos que no son conocidos por el lugar, se les vende cotizando en el momento. "En medio de esto, tenemos que seguir vendiendo y ellos tienen que venir porque sabemos que la construcción no puede parar", sostuvo Soler.

En paralelo, el representante de ASINMET, Julio Totero, confirmó que los proveedores metalúrgicos locales no tienen precios. "Arrancamos con un dólar a 55 y ahora está en 60. Nadie sabe cómo moverse y la industria hoy está paralizada, además de que no hay trabajo. Para colmo, el acero esta dolarizado desde hace mucho tiempo y dolarizado caro", detalló.

En la fábrica Yogurlac, en Las Heras, indicaron que "no movimos ningún precio, por lo que la gente sigue viniendo", aunque adelantaron que los precios de seguro se moverán. "Creemos que será de un 10%, estimamos que los químicos y plásticos, que es parte de la materia prima nuestra, van a subir. No será de extrañar que pase la semana que viene", mencionó Rubén Ferrer, encargado del lugar.

"Hacer todo lo que no se pudo hacer"

En medio de esta situación, Jorge Pérez Cuesta, presidente de la Bolsa de Comercio de Mendoza, analizó las repercusiones en los mercados tras las PASO: “Se han comido una piña en el Pro que no se la esperaban, no se la vaticinó nadie. Por otro lado, la capacidad de reacción no ha sido la adecuada. Tengo buena relación con Macri y todo, pero su actitud ha sido de salir a enfrentar con el mismo latiguillo. Eso demuestra que no asimiló el golpe.

“Hay un artículo muy bueno en La Nación con respecto a Macri, que es interesante. Hace referencia a que no asimila la realidad, como que las PASO le pasaron por encima. Hay dos o tres cosas importantes, la primera es que Macri tiene que decidir qué hacer políticamente. Lo segundo es qué hacer en cuanto a medidas económicas. Lo tercero es cómo debemos actuar todos en todo esto", afirmó.

Cuesta señaló que la prioridad es ser moderados y luego esperar a ver cuáles serán las medidas. "En tercer lugar ver qué hará Macri en los próximos cuatro meses, que son los que le quedan si lo dejan", agregó.

“Así como la FEM le pidió a Fernández que ayudara a una finalización como corresponde, quiere decir que hay un cierto temor. Pero hay dos extremos, uno dice vamos a la guerra. El otro dice que lo tiene perdido y vamos a dar un paso adelante. El problema es que  todos los que están debajo de él están esperando las elecciones, porque estas fueron unas PASO, así que no se puede entregar fácilmente", destacó el presidente de la Bolsa mendocina.

“Si yo fuera Macri actuaría con un carácter totalmente diferente. Haría todo lo que no pude hacer, bajaría impuestos a las pymes, subiría el mínimo no imponible. Ahora ¿qué puede hacer Macri? No lo sé porque está muy encerrado. Es fácil decir que cambiaría a todos los ministros, pero ¿quién me aceptaría si me voy en cuatro meses? Pero Macri en su forma de ser no aceptarían eso, y tampoco sus ministros que preferían la renuncia”, finalizó.

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