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13 de julio de 2018
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Economía

Prefieren no subir los precios para no perder más ventas

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Desde distintos sectores de la economía mendocina indicaron que el aumento del dólar y los servicios generó una desactualización en los valores que llevan al consumidor final.

A pesar de los aumentos en la producción que han señalado desde varios sectores, debido principalmente al aumento de tarifas y la devaluación del dólar, desde distintas agrupaciones de Mendoza aseguraron que están evitando subir los precios para que las ventas no disminuyan, ya que observan una merma en el nivel de consumo.

Teniendo "precios desactualizados", estos comerciantes no trasladan el total del porcentaje de los aumentos a sus precios, que ya han tenido variaciones a lo largo del año. Ese panorama se repite en diversos rubros, tanto en los panificados, carnes y verduras, como en ventas minoristas y la industria metalúrgica.

El presidente de la Asociación de Empresarios Panaderos, Claudio Luna, explicó que en estos meses se genera un repunte en la actividad que este año no ha ocurrido. "Tenemos una retracción en las ventas y un aumento en la harina de más del 150% desde febrero. No queremos subir los precios porque estamos preocupados por las ventas", indicó.

El kilo de pan en Mendoza cuesta alrededor de 50 pesos, mientras que en otras provincias, según Luna, cuesta por encima de 70. "De todos modos, buscamos ser cautos y no expulsar a los consumidores. Hoy estamos viendo un atraso en los precios, pero sabíamos que iba a ser así", añadió el panadero.

Para Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina, no se vislumbra una respuesta clara a la situación en lo que respecta a las verduras y frutas. "Muchos productores están endeudándose, pero entran en un hueco financiero: el costo de producir es alto, la venta es baja y los precios mucho más", resumió.

Los aumentos son variados en este sector debido a las diferencias que existen entre los productos. Después de la última helada, algunas variedades se comenzaron a traer de otras provincias. "El cajón de zucchini en un mes pasó a estar 300 veces más caro, igual que el choclo", ejemplificó Carrasco.

En las carnicerías se percibe la misma situación. Según relataron trabajadores del sector en Ciudad, algunos cortes para el consumidor subieron en dos meses de 80 pesos a más de 90, pero para ellos el aumento fue mayor.

"Vemos que viene menos gente y que compra menos. Antes se llevaban, por ejemplo, medio kilo de bife y ahora piden dos cortes", aseguró Roberto, de Mercadito San Juan. La misma situación planteó Luis, de Comerio Hermanos: "La carne ya subió tres veces este año, pero en lo nuestro el aumento es constante. Si mantengo los precios, pierdo dinero, pero si subo pierdo clientes y es igual de malo".

En otros rubros no relacionados con los alimentos también se realiza un análisis similar. Según el presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), Daniel Ariosto, quienes tienen más problemas por el traslado de precios son los que dependen de los insumos importados, debido al aumento del dólar. Aún así, también aclaró que en su sector la actividad se mantiene.

"En todo el país se cuida que el precio no suba. Tratamos de ser competitivos, porque si no se es mesurado, se pierde al cliente y no vuelve más. Es un mercado que se pierde con facilidad", aseguró.

Entre las medidas que la UCIM y otras agrupaciones han solicitado al Gobierno es ser "más flexibles con las pymes" en cuanto a impuestos, apliando la base contributivay disminuyendo la presión sobre las medianas empresas.

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