Se demoraba el intendente de Capital, Víctor Fayad, ayer al mediodía, cuando había citado a una conferencia de prensa, y se especulaba con sobre qué iba a hablar. Cuando apareció el Viti, pidió disculpas y se mandó con la razón de la tardanza: se había quedado encerrado en el ascensor de la sede de la Municipalidad de la Capital. Si venía de su despacho, que está en el segundo piso, tuvo toda la mala suerte, porque era un trayecto corto. Para la tranquilidad de empleados y habituales vecinos que hacen trámites en el edificio de calle 9 de Julio, esperamos que el intendente haga revisar todos los ascensores.