access_time 16:25
|
8 de mayo de 2020
|
|

Fútbol

Carlovich, una estrella fugaz

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1588966101017El%20trinche.jpg

El Trinche jugó en Independiente Rivadavia y el Deportivo Maipú. En Mendoza se lo conoció como El Gitano y El Rey.

Mendoza tuvo la particularidad de recibir a Tomás Felipe Carlovich en algunas temporadas como jugador de fútbol y en muchas más ocasiones como receptor de homenajes. El Trinche era su apodo en su Rosario natal, pero por acá, además se lo conoció, como El Gitano y también como El Rey.

Jugó en Independiente Rivadavia en 1975 y fue campeón con los Azules en el torneo oficial de la Liga Mendocina en 1976. Se fue y no jugó el Nacional de 1977.

Unos años después llegó a Deportivo Maipú en 1979 para participar otra vez en la Liga.

En los Azules se recuerdan tanto sus pisadas de balón, sus caños, sus pases certeros de lado a lado de la cancha. Con su camiseta afuera del pantalón, o la casaca con botones desprendidos y sus medias bajas derrochaba habilidad. Era alto y su juego se pareció, por compararlo con alguien, al de  Juan Román Riquelme, también por su contextura física.

Hay cientos de anécdotas del Gitano como cuando jugó para Gimnasia. Esa noche del 9 de abril de 1975 se juntaron con Víctor Legrotaglie para ganarle a Boca Juniors 2 a 1 un amistoso. El partido se concretó como parte de pago del pase de Darío Felman del Lobo a los Xeneizes.

Al año siguiente llegó Boca, con el Toto Lorenzo como DT, a un torneo cuadrangular de pretemporada y le ganó a Independiente Rivadavia 6 a 1, con Carlovich en cancha, viendo pasar a los rivales. El Rey era así: aparecía con esplendor y pasaba inadvertido.  

El Gitano dejaba su huella en cada partido como cuenta la historia en el famoso partido del seleccionado de Rosario frente a la Selección Argentina en 1974.

Ver también: El genial informe de la TV española sobre Carlovich

Fue un jugador de exhibición más que de campeonatos, de partidos aislados y no de continuidad. En Rosario Central jugó sólo dos partidos en Primera división en 1969 y luego en un intento de Colón de Santa Fe por encauzar su carrera profesional, actuó otros dos encuentros en 1977.

Podía jugar un gran encuentro, con pases gol, con remates desde afuera del área, con caños, lujos y habilitaciones milimétricas… pero también pegaba el faltazo y se iba a pescar. Desaparecía de los entrenamientos por días y hasta semanas. Hasta que volvía porque le hacía falta el dinero. Esa fue una de las razones que los dirigentes arreglaban con El Gitano “por partido jugado”. Sin mensualidades.

En donde más aguantaron su modo de entrenar y de presentarse a cada partido fue en Central Córdoba de Rosario en donde tuvo varias temporadas en la Primera B Metropolitana.

Carlovich convocaba público y sus hazañas futbolísticas serán recordadas puntualmente. No estaba la TV en cada partido para aseverarlo, pero quedaron miles de aficionados, en los años setenta, como testimonios de la habilidad de un jugador que brillaba y se apagaba. Como una estrella fugaz.

MAS NOTICIAS:

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.