access_time 16:06
|
12 de julio de 2006
|
|

Análisis

Bush quiere seducir a Merkel

Estados Unidos busca un socio en Europa y no descarta que sea Alemania. Las relaciones entre ambos países mejoraron desde la salida del poder del ex canciller Gerhard Schroeder

      La visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a partir de hoy al distrito electoral de la canciller alemana, Angela Merkel, “es un gran gesto de estima personal”, según consideran diplomáticos estadounidenses en Washington. Las mismas fuentes opinan también que se trata de un intento de encontrar un socio fuerte en la dividida Europa, aunque Washington no se hace falsas esperanzas sobre los límites de lo que se le puede pedir a los alemanes.


       “La política exterior alemana no ha cambiado drásticamente, pero apreciamos a la señora Merkel, en cuyas palabras podemos confiar”, dijo un diplomático estadounidense de manera algo ambigua. En las relaciones con Estados Unidos, ha dejado de ser un tema la disputa entre la administración Bush y el ahora ex canciller Gerhard Schroeder. La canciller democristiana lo tiene de todas maneras bastante más fácil que su predecesor socialdemócrata, ya que la política estadounidense viene cambiando desde hace un tiempo: en Washington domina, por lo menos hacia afuera, el pragmatismo en lugar de aquel idealismo con el que Bush pretendía traer la “libertad” al mundo, de ser necesario, incluso, por la vía unilateral. Sobre todo, debido a los europeos, la cúpula estadounidense evita desde hace tiempo cualquier declaración que pueda ser interpretada como bélica.



      Bush dio incluso luz verde a una participación estadounidense en negociaciones con Teherán sobre su programa nuclear.“Necesitamos aliados fuertes y el mundo necesita nuestra cooperación”, dijo, recientemente, en Viena, buscando un cierre de filas transatlántico, tal vez, teniendo presente la actual debilidad de Occidente. POPULARIDAD EN BAJA. Los diplomáticos estadounidenses están preocupados por las consecuencias negativas que pueda tener para Estados Unidos la baja popularidad de Bush a nivel mundial. Muchos de sus amigos han salido del poder, como el español José María Aznar o el italiano Silvio Berlusconi, o están a punto de finalizar su mandato.


       Otros están en el centro de la polémica en su propio país, como el primer ministro británico Tony Blair. Por ello, Berlín se encuentra cada vez más en el centro del interés estadounidense.“ Alemania es un punto central en las relaciones transatlánticas, y la señora Merkel ha asumido el liderazgo”, afirmó la experta Viola Herms Drath en el diario Washington Times. Bush trata de acercarse a Merkel, pese a que sabe que puede encontrar disenso en algunas cuestiones: la cercanía estadounidense con Israel y la profunda desconfianza en la cúpula palestina podrían convertirse fácilmente en una disputa, en caso de recrudecerse el conflicto de Cercano Oriente.


     Desde el punto de vista de Estados Unidos, los europeos están demasiado dispuestos al compromiso con grupos extremistas. A Washington le preocupa también Moscú. El vicepresidente, Dick Cheney, teme que Rusia caiga poco a poco en la dictadura y tenga ansias expansionistas. En Washington se duda, no obstante, de que Berlín se ponga del lado estadounidense en el caso de que se produzca una escalada en el conflicto con Rusia. En Estados Unidos se delibera desde hace tiempo sobre la capacidad de la “superpotencia”de ejercer un liderazgo a nivel mundial, aunque sea con la ayuda de aliados.


      Las limitaciones de Washington son manifiestas en Irak. Bush no realizaría un viaje como el de ahora al Este de Alemania si no diera una gran importancia al aliado alemán, también en la esperanza de que Berlín asuma más responsabilidad. Esto, en política internacional, significa más disposición al conflicto, dinero y soldados. La visita de Bush a Merkel parece tener muchas dimensiones.

Mas Noticias:

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© 2019 Copyright.