access_time 12:00
|
30 de abril de 2007
|
|
CAMPAÑA DE NACIONALIZACIÓN

Bolivia: la telefonía quedaría en el Estado

A un año de la estatización petrolera, el gobierno de Evo Morales aceleró las gestiones para controlar Entel. Sin avances en la minería

LA PAZ (EFE). El presidente de Bolivia, Evo Morales, acelera las gestiones para controlar una telefónica filial de Telecom Italia, un año después de su polémica nacionalización petrolera, pero ha dejado en punto muerto un proceso similar prometido para el sector minero. En enero, el mandatario reveló que había un debate profundo en el Gobierno para ver cómo nacionalizar Entel, la mayor telefónica boliviana, en la que Telecom tiene la mitad de las acciones y la gestión.

    No se hizo esperar el decreto que dio vía libre al proceso, el cual fue emitido el 2 de abril y creó una comisión ministerial encargada de negociar con Telecom. La norma establece que las tratativas para estatizar Entel deben dar fruto mañana, primer aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos, fecha elegida también por el Gobierno para crear la nueva Empresa de Telecomunicaciones de Bolivia (Entelbo). Pero el proceso no ha sido tan sencillo como pensaba Morales y, por ello, su vicepresidente, Álvaro García Linera, tuvo que matizar recientemente e indicó que no hay un plazo fatal para acabar la negociación con Telecom, dando a entender que el proceso seguirá después del martes.

    Las conversaciones para recuperar las acciones que Telecom posee en Entel así como la gestión han estado marcadas por frecuentes asperezas. Primero, el Gobierno boliviano acusó a la empresa de intentar burlarse del país al colocar en la mesa de diálogo a un abogado que participó en la privatización de Entel, cuyo control parcial asumió en 1996 la italiana Stet, que luego vendió su participación a Telecom. Después, los ejecutivos de la compañía solicitaron celebrar las negociaciones fuera de Bolivia, para evitar supuestas presiones de los medios de comunicación locales, pero el Gobierno lo rechazó de plano, según explicó, para respetar la dignidad de todos los bolivianos.

    Tras esas fricciones,Morales atacó con otro decreto que permitió al Estado controlar 47 por ciento de las acciones de Entel, que teóricamente pertenecían a los bolivianos (el restante tres por ciento es de los trabajadores de la telefónica y de algunos inversores privados). Ese 47 por ciento lo gestionaban desde la década pasada dos administradoras de fondos de pensiones, una del grupo suizo Zúrich y otra del banco español BBVA.

    Hace un año, Morales también decretó el paso a control estatal de las acciones de varias petroleras mixtas que controlaban esas mismas administradoras, con lo que, en ambos casos, los primeros expropiados por esas dos nacionalizaciones, los únicos hasta ahora, han sido los ciudadanos bolivianos. Entre tanto, Morales ha puesto el freno en la también prometida nacionalización minera. Lo único que ha llevado a término hasta el momento es el control estatal de la fundidora Vinto, filial de la suiza Glencore, concretado en febrero con un acto de marcado tinte propagandístico en la ciudad andina de Oruro, durante el cual el Ejército ocupó la planta.

TEMAS:

El mundo

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.