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5 de julio de 2017
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Lucha contra el Narcotráfico

Así terminó el negocio narco en La Vecindad de Las Heras

<p>Cansados de los potenciales compradores de sustancias, vecinos colocaron algunos carteles en el asentamiento&nbsp;de Las Heras donde la semana pasada hallaron 140 dosis&nbsp;de coca&iacute;na y 130 mil pesos.&nbsp;En un d&iacute;a fueron 70 personas en busca de estupefacientes. Las mujeres detenidas.</p>

El escenario perfecto para hacer negocios turbios: un terreno usurpado con una docena de casas, escasa iluminación y personajes que miran con cara de pocos amigos. Esto dificulta los trabajos de inteligencia de los detectives policiales porque no ingresa cualquier persona. Se trata del loteo La Vecindad, de Panquehua, ubicado a metros del barrio 17 de Octubre, de Las Heras, investigado varias veces por causas de narcocriminalidad. 

El lunes 26 de junio, efectivos de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico decidieron ingresar con el apoyo de la Unidad Especial de Patrullaje y terminaron con el negocio de comercialización de drogas al menudeo en un par de domicilios de ese sector ubicado en calle Lamadrid 2778. De un día para el otro, no hubo más venta de drogas. 

Ver también: Sorprenden a cuatro mujeres vendiendo cocaína y les secuestran $130 mil

El trabajo de campo llamó la atención, porque los detenidos fueron todas mujeres. En total, cuatro féminas de entre 19 y 53 años terminaron tras las rejas. Una de ellas, la más chica, había sido atrapada por temas de estupefacientes en mayo y se encontraba pasando sus días beneficiada con la detención domiciliaria en otra casa del loteo situada sobre el pasaje Romero. 

Los sabuesos sostienen que las sospechosas respondían a un par de hombres de mayor poder, por la cantidad de cocaína y dinero que les hallaron: 140 dosis y 130 mil pesos en efectivo producto de la comercialización. Lo que sí, destacaron que el polvo blanco que vendían era de mala calidad. Barato y estirado. Un raviol, por ejemplo, costaba entre 100 y 150 pesos.

Ayer por la mañana, este diario fue hasta La Vecindad y se encontró con tres grandes carteles que colocaron un par de vecinos cansados de la presencia de gente desconocida que continúa yendo al terreno para comprar drogas: “No moleste, no hay más drogas”, reza uno de los escritos en el ingreso a la vecindad, mientras que otros sostienen: “No hay droga, propiedad privada” y “no hay más venta de drogas”. “A los escritos sólo les faltó el ‘no insista’”, bromeó un hombre de la zona. 

La droga, el dinero y los teléfonos incautados.

De acuerdo con los lugareños, en las últimas horas, unos 70 consumidores de estupefacientes se hicieron presentes en La Vecindad en una sola noche. Cansados de la insistencia de los potenciales compradores, uno de los responsables decidió tomar un aerosol negro y escribir las frases en un fondo blanco con el fin de ahuyentarlos. Quieren vivir más tranquilos. Así lo dijeron.

La detención de las mujeres tomó por sorpresa a unos, pero otros, por la reiterada presencia de los compradores, nunca lo supieron. 

Un investigador consultado por El Sol señaló: “De acuerdo con la plata secuestrada, se terminó con un negocio importante. Este lugar era frecuentado por cientos de personas. Y lo bueno es que ahora se desactivó”.

El cartel que colocaron los vecinos.

Quiénes son las mujeres 

La información policial sostiene que tres de las mujeres cayeron en el loteo La Vecindad. Una de las sospechosas, la mayor, fue identificada como Patricia Isabel Velázquez, de 53 años. Dijo ser ama de casa y estar casada. 

Por su parte, otra de las detenidas fue Yésica Angélica Barroso, nacida el 25 de setiembre de 1981. Aseguró ser empleada doméstica. Tiene algunos antecedentes por robo y hurto y drogas. Es más, tiene tatuada una planta de marihuana en la pierna derecha. 

La última de las mujeres que cayeron en La Vecindad fue identificada como Carla Gisela Vedia, con fecha de nacimiento el 1 de agosto de 1992. Contó que estaba soltera y que también tenía domicilio en el barrio San Martín. Cuando la marcaron notaron que tenía varios tatuajes con los nombres de sus hijos. Le encontraron algunos antecedentes por amenaza y agresiones con arma blanca cuando tenía 18 años. 

Tenía otra causa y pulsera electrónica

Una de las detenidas cayó sobre el pasaje Romero. Tiene 19 años y se encontraba con detención domiciliaria porque había sido detenida en mayo, también por una causa de drogas. Se trata de Tamara Gilda Daniela Barroso, quien tenía pulsera electrónica. Las fuentes policiales señalaron que perdió el beneficio.

 

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