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10 de octubre de 2018
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En Los Corralitos, Guaymallén

Así actuaba la presunta banda narco-asaltante de Guaymallén

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Juan Carlos Gallardo, el Boliviano Juan, el señalado jefe que fue detenido.

Cayó un hombre de 47 años que tenía pedido de captura por una causa de drogas y es señalado como el líder: el "Boliviano Juan". También lo sindican con asaltos vestido de policía. Un cuñado, el Bebe Bustos, también fue apresado. Cómo fue la pesquisa que permitió su detención.

Lo conocen como el Boliviano Juan, Cumpa o Cumpita. Es salteño, nació el 28 de junio de 1971 y se llama Juan Carlos Gallardo.

Lo vincularon a casos de narcocriminalidad y también a delitos contra la propiedad, y en setiembre y principios de este mes, efectivos de Observaciones de la Jefatura Departamental de Guaymallén profundizaron una investigación en la calle para terminar con los hechos de inseguridad en la zona de Los Corralitos, donde tiene base, señalaron fuentes consultadas por El Sol, la organización que lidera.

Este miércoles por la mañana, los días en la clandestinidad terminaron para el Boliviano Juan cuando los policías desarrollaron una serie de allanamientos en casas de la citada comuna y lo sorprendieron durmiendo en una de ellas, la principal. 

El señalado jefe narco, que tenía pedido de captura del Juzgado Federal Nº1 por una causa del 2012, en la que terminó presa su pareja, Pamela Bustos, fue detenido con su cuñado –Jonathan el Bebe Bustos (27)– y otros tres sujetos. Ambos quedaron a disposición de la Justicia por diversos hechos investigados ya que los relacionaban con asaltos a mano armada simulando ser policías.

Ver también:  Cayó una banda de asaltantes con 40 mil dólares falsos

Las medidas, que contaron con el apoyo del GES, UEP y personal de las comisarías de la departamental, resultaron positivas porque otros tres sujetos también quedaron en calidad de aprehendidos con el objetivo de determinar si eran parte de los delitos denunciados.

Además, los policías secuestraron 10 gramos de cocaína, 24 gramos de marihuana, radios, televisores, circuito cerrado de cámaras, celulares, un revólver marca Colt sin numeración y de 6 alveolos con tres proyectiles, tres rifles aire comprimido, una réplica de calibre 9 milímetros Bersa, una pistola calibre 22 marca Walter sin numeración y con una bala, una licencia apócrifa, 30 municiones más, dos aves exóticas y lo más llamativo: 40 mil dólares falsos.

Sumando pruebas

La investigación de los policías guaymallino tuvo un sólo objetivo: terminar con una serie de asaltos que denunciaban los vecinos del distrito Los Corralitos. Los rastrillajes llegaron hasta un domicilio de calle Kraft sin número (ubicado a 100 metros hacia el sur del cruce con Ferrari), donde vivía el Boliviano Juan.

Al ser identificado, confirmaron que se trataba del hombre que tenía pedido de captura de marzo de este año por una causa narco que se inició en el 2012, que permitió las detenciones de su mujer y otro grupos de hombres de apellido Siles.

La información a la que accedieron sostenía que la banda del Boliviano Juan se movía en autos de alta gama y que cometían robos simulando ser policías. El grupo criminal, agregaron fuentes consultadas por El Sol, se movía con tranquilidad e impunidad en las calles porque sostenía que tenía contactos en el Poder Judicial y que por eso no era detenido.

Al presunto jefe lo describieron como un sujeto que se movía armado y con chalecos antibalas cotidianamente y que, junto con el cuñado, el Bebe Bustos (con pedido de captura del año pasado solicitado por la Oficina Fiscal Nº19 por el delito de amenazas) mantenían amenazada a la barriada para no ser denunciados. 

Es más, los datos que se incorporaron en la pesquisa, que duró un par de semanas, concluyeron que usurpaban propiedades u obligaban a sus moradores a que les guardaran las armas y elementos que habían robado.

Estos domicilios eran, principalmente, en el barrio San Vicente III. Allí, el Boliviano y el Bebe pasaban algunas noches para pernoctar y así distraer cualquier tipo de pesquisa en su contra.

Al mismo tiempo, vincularon a la banda con la compra de caballos de carrera para lavar la plata que obtenían de la comercialización de estupefacientes, explicaron las fuentes.

Es más, agregaron que utilizaban a los equinos en carreras clandestinas que se realizan los fines de semana en los departamentos de Santa Rosa, La Paz y Lavalle.

La investigación policial identificó además todas las propiedades y los vehículos en los que se movilizaban, destacándose dos Toyota (una Hilux y un Corolla) y dos Fiat (un Punto y un Siena).

Con todas estas pruebas, la Justicia autorizó los allanamientos y se produjeron las capturas. De todas formas, los pesquisas sostienen que podrían caer “un par” más que no estaban al momento de las medidas, quienes serían también familiares del Boliviano y el Bebe.

Es porque los trabajos de campo iban a continuar en las próximas horas, con el objetivo de desarticular a la mayoría de partícipes de los hechos y otros delitos que los tiene en la mira desde hace meses.

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