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26 de agosto de 2019
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Suarez y Anabel en campaña: misma meta, estrategias distintas

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De cara a los comicios provinciales del 29 de setiembre, el oficialismo se centrará en lo realizado por Alfredo Cornejo, lejos del clima nacional. En tanto, el justicialismo intenta capitalizar el triunfo de las PASO presidenciales.

Con la vista puesta en el 29 de setiembre y buscando dejar atrás la derrota en las PASO de agosto, el oficialismo mendocino va en busca de dar vuelta la página y concentrarse en la mejor campaña posible que lo guíe a retener el gobierno en sus manos, el que dejará Alfredo Cornejo en diciembre. La oposición kirchnerista, en cambio, hará todo lo posible para capitalizar los halos triunfalistas que la acompañaron en todo el país y, con ese envión optimista, soñar con dar el batacazo en una de las provincias que quiere reconquistar con la persistencia, casi, de un obsesivo.

En poco más de un mes, el país político estará concentrado en esta provincia. Alberto Fernández, el candidato de Todos, puede que venga, al menos una vez más, si el peronismo mendocino se lo pide, y lo necesita. Su estrategia está clara: Anabel Fernández Sagasti claro que hablará de Mendoza, de sus planes con los que intentará seducir al electorado, pero, por sobre todas las cosas, guiará sus energías a incorporar la campaña dentro del clima nacional; a convencer a los mendocinos de que lo mejor que le puede pasar a la provincia es alinearse decididamente con un gobierno, potencialmente el de Alberto, que pondrá el acento en encender –como dice su eslogan– la economía y, con ello, reactivar el empleo, claramente uno de los factores económicos y sociales más demandados en todo el país.

Si lo del peronismo parece obvio en cuanto al camino por el que trazará el arranque y la sucesión de la campaña, lo del oficialismo es similar, aunque con motivaciones y líneas argumentales disímiles. Rodolfo Suarez ya dio muestras de por dónde irá. En la semana puso el foco en dos o tres ideas fuerza que serán fundamentales. Al igual que su contrincante de la oposición con más chances, la atención estará en la creación de empleo por la vía de la inversión pública, siguiendo lo ya hecho por Cornejo. También incorporará la necesidad de inyectarles a todas las áreas –de lo que puede llegar a ser su gestión– la particularidad de la innovación que, según dejaron trascender sus equipos técnicos, es lo que el electorado más joven, las generaciones nuevas, están promoviendo casi sin darse cuenta. Es imprimirle a la administración de gobierno una mirada moderna, ágil, desestructurada y menos burocrática. El otro eje temático y fundamental lo dará una política de servicios públicos no sólo universales, que les lleguen a todos, sino más profesionales y eficientes.

Pero lo que determinará visiblemente su campaña será más que nada una decisión política basada en la necesidad de salir del clima nacional que hoy parece acompañar, de acuerdo con el resultado de las PASO, a la propuesta de la oposición que encabeza Alberto Fernández. Ese mismo clima, quizás, llevó a seguidores del gobierno de Mauricio Macri a copar las plazas y zonas céntricas de las ciudades más importantes del país, como la Plaza de Mayo, el sábado en la tarde, con el deseo de inyectarle ánimo a un oficialismo golpeado y grogui por tan abultado resultado en contra el 11 de agosto.

Precisamente, Suarez, desde el primer minuto posterior a las elecciones Primarias, mostró con qué cartas jugará sus chances. Comenzó a enviarle señales de estricto orden institucional a Fernández cuando dijo que buscará trabajar con él de la mejor manera posible si ambos son elegidos por los electores, y recordó cuánto hizo el radicalismo el año pasado para que la gestión nacional recapacitara para tomar medidas de contención de los sectores medios ante el aumento de las tarifas de los servicios públicos, la recesión, la inflación y la falta de expectativas positivas.

Pero, en los últimos días, Suarez fue más allá. Fue cuando declaró que Mendoza puede crecer por sí sola, sin que necesariamente el Gobierno nacional tenga el mismo color que el provincial. En eso han estado trabajando sus equipos técnicos, en buscarle alternativas y respuestas puramente locales a la fenomenal crisis de confianza y de credibilidad que cubrió al país desde un año y medio a esta parte, cuando menos.

Lo cierto es que desde ayer, técnicamente, y desde hoy en la práctica, los candidatos de los frentes ya están habilitados para el inicio formal de la campaña para las generales de la provincia del 29 de setiembre. El 4 del mes que viene arrancará la campaña en los medios gráficos, en la vía pública (tanto en sus modalidades electrónica como papel) y el 14 del mismo mes comenzará en los medios televisivos y radiales. Y regirá, también desde esa fecha, la prohibición para que desde el Gobierno se inauguren obras.

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