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1 de agosto de 2018
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Informe especial: el detalle de los trabajos policiales

Armas, dinero, droga y autos de lujo en allanamientos a empresarios

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Los empresarios José Rodríguez Nuñez y Zheng Cheng. Este último está prófugo.

Cinco hombres de poder fueron detenidos esta semana por estar acusados de traer elementos desde China para venderlos en Argentina sin pagar impuestos, en una causa por contrabando de 15 millones de pesos. Algunas medidas fueron en el coqueto barrio Dalvian. Hay prófugos, como un reconocido empresario chino.

Los allanamientos masivos fueron casi en simultáneo, el lunes por la tarde en Godoy Cruz, Ciudad y Junín. También hubo algunas medidas en el norte del país, en la provincia de Jujuy.

El objetivo de los investigadores federales era detener a un grupo de empresarios sospechado de cometer el delito de contrabando por unos $15 millones.

Los detectives de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, que lideraron la pesquisa durante más de dos años y medio, sostuvieron que estaban frente a una asociación ilícita.

Básicamente, confirmaron que traían elementos a grandes escalas desde China para comercializarlos en Argentina sin pagar los impuestos correspondientes.

La idea era distribuirlos en Mendoza y también en Buenos Aires. Y para eso utilizaban camiones para transportar la mercadería. Así fue como cinco empresarios de diversos rubros, que invertían parte de su capital de otras empresas en traer los objetos de valor, fueron detenidos durante las medidas, que se desarrollaron en barrios de clase alta.

De acuerdo con la información judicial-policial, este miércoles, algunos estaban en calidad de prófugos, como un empresario chino.

El Sol realizó la reconstrucción de cómo fueron los procedimientos que se ventilaron el lunes, cuando se produjeron algunas detenciones y se secuestraron elementos de importancia para la causa.

En detalle, las dos medidas que se hicieron en el barrio Dalvian, Ciudad, y en La Colonia, en el Este provincial.

Ver también: Contrabando: el detenido que intentó escapar con 4 millones

Barrio exclusivo

Lunes 30 de julio, 16.30. Seis policías de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico y dos integrantes de la Dirección Regional Aduanera Central llegaron hasta el coqueto barrio Dalvian en Ciudad para allanar la casa de uno de los sospechosos de integrar la red de contrabando que distribuía desde hace años, de acuerdo con el expediente FMZ 35072/2016, mercadería ilegal traída desde China para depositarla en locales de Mendoza y Buenos Aires.

Se trata de la propiedad donde residía con su familia el empresario de origen chino Esteban Zheng Cheng (44), ubicada en la casa 7 de la manzana 39, uno de los sospechosos más destacados de la instrucción.

Esos miembros de la fuerza tenían como principal objetivo detener a este hombre vinculado en la provincia, principalmente, el rubro gastronómico. De acuerdo con fuentes policiales, era parte de la megacausa desde, prácticamente, el inicio de las actuaciones.

Sin embargo, cuando los policías se desplazaron en el domicilio, constataron que no había moradores. No lo detuvieron y este miércoles continuaba en la clandestinidad con pedido de captura.

Con orden de allanamiento dictada por el titular del Juzgado Federal Nº1, Walter Bento –Secretaría Penal A–, decidieron irrumpir con dos testigos y se metieron por la puerta trasera.

Al tratarse de uno de los barrios más exclusivos de Mendoza, confirmaron que ese ingreso no presentaba ninguna medida de seguridad. Una vez controlada la medida, iniciaron el registro domiciliario.

En una primera observación, diseñaron un croquis de la propiedad: la información a la que accedió este diario sostiene que se trata de una casa de dos plantas: en la baja, la que se accede a través de una puerta que da al sur, se encuentra el living y una habitación.

A su lado, una escalera que direcciona a la alta, colindante a una cocina y a un baño, evidenciando que estaban frente a un inmueble de importantes dimensiones. Los policías fueron “dibujando” casi todos los detalles de la vivienda debido a que comenzaron a buscar elementos de importancia para la causa.

La escalera lleva a la planta superior, donde se identificaron otras tres habitaciones, una con baño en suite. Durante el allanamiento, en el sector oeste de living, los policías divisaron un modular y de allí extrajeron dinero en efectivo: en total, fueron $745. Casi todo ese total fue hallado en un monedero que se encontraba el interior de una certera negra. Había billetes de 100 (4), de 50 (2), de 10 (21) y de 5 (7).

Continuando con la medida, en el living-comedor se observó una mesa tipo revistera con una agenda negra con la inscripción “2013”. La misma tenía anotaciones varias.

En la pieza de planta baja, que se utilizaba como habitación para descansar, sobre una mesa de luz, dieron con un teléfono celular pantalla táctil marca Samsung con funda negra.

Los seis policías siguieron con el procedimiento en la planta alta, en una de las tres habitaciones, y dieron con elementos de importancia para el sumario, como documentación y anotaciones.

Tanto esto como la agenda quedaron guardadas en sobre lacrado por orden judicial. A su vez, una de las sorpresas del procedimiento fueron las siete armas de fuego depositadas en un armario, que estaban a nombre del empresario chino.

También una importante cantidad de municiones (416 balas y 16 cartuchos de escopeta). El recuento que hicieron los efectivos policiales sostiene que se trató de una pistola Bersa calibre 380 con su correspondiente cargador y 14 proyectiles punta hueca.

Junto al mismo mueble sacaron una bolsa de nailon que contenía 278 cartuchos calibre 22 largo y 55 balas 22 corto. A su vez, en otro mueble ubicado al lado de un vestidor, había una pistola marca Zaraki con cargador y una caja de 50 unidades de ese calibre.

De la misma pieza, pero un placard de pared, sacaron una caja rectangular de madera marrón en la que había 16 cartuchos calibre 12 y 10 calibre 30-06. 

Allí también encontraron una escopeta Maverick calibre 12, un rifle marca Magtech calibre 22 largo y un fusil marca Mossberg calibre 30-60 y dos cargadores más, uno con 6 proyectiles y otro con 3.

Los policías que participaron en la medida destacaron el hallazgo de una carpeta semicuero negra que contenía en su interior las credenciales de legítimo usuario de las armas, como así también del consumo de las municiones. Todo estaba a nombre de Zheng Cheng.

En ese ambiente hallaron 211.00 pesos chilenos, poco más de 9 pesos mil argentinos al cambio actual, distribuidos en diez billetes de 20 mil pesos, uno de 10 mil pesos y uno de 1.000 pesos.

En ese mismo lugar encontraron un factura de una escribana por un monto de 75.375 pesos.

Cuando la medida llevaba 40 minutos se hizo presente una mujer que dijo ser la dueña de la propiedad.

A la mujer, de 32 años y esposa del oriental (se reserva su identidad), le leyeron la orden de allanamiento y le secuestraron un celular, un iPhone rosado y blanco con funda plateada. A partir de ese momento, comenzaron a vivirse momentos de tensión.

También llegó un abogado y le notificaron que debía quedarse en el exterior de la vivienda. Asimismo, vecinos del barrio privado comenzaron a increpar a los policías.

En la última etapa del registro, en la habitación restante, dieron con más documentación que se encontraba en el interior de dos carpetas, una negra y otra celeste.

Terminado el allanamiento, a las 19, los policías se comunicaron con la titular de la Secretaría Penal A, Gabriela Curri, y le informaron sobre los elementos encontrados. Curri explicó que debían resguardar los documentos y reintegrar el dinero y las armas a la esposa del empresario chino.

Por su parte, a las 20, hubo otra comunicación entre los policías y la Justicia federal. Esta vez, el que recibió el llamado fue el fiscal del caso, Fernando Alcaraz. El motivo de la comunicación era el teléfono celular de la mujer.

El representante del Ministerio Público dispuso que sea incautado para un peritaje.

Al mismo tiempo

En simultaneo a la medida en la propiedad de Zheng Cheng, siete efectivos se dirigieron a otro domicilio del exclusivo complejo capitalino, la casa 13 de la manzana 55.

En ese lugar, el objetivo era detener a José Rodríguez Núñez (45), oriundo de San Luis y relacionado con una empresa de seguridad, otro de los empresarios apuntados por contrabando.

A modo preventivo se autorizó a los agentes a requisar todos los vehículos y personas que se encontraran en la propiedad, así como también a quienes ingresaran o salieran al momento del procedimiento.

Sin necesidad del uso de la fuerza, la tropa ingresó a la casa a través de la puerta principal. Una vez en el interior se encontraron con el living, donde estaba la pareja de Rodríguez Núñez, de 45 años, junto a su hija –hijastra del sospechoso–, de 21, por lo que se procedió a controlar e identificar a ambas.

Seguidamente, los sabuesos subieron unas escaleras para acceder al primer piso y, al adentrarse en el dormitorio matrimonial, dieron con Rodríguez Núñez, quien fue aprehendido allí sin que ofreciera resistencia.

Una vez capturado el sospechoso, ingresaron al lugar dos testigos, con el objetivo de que observaran que la requisa de la propiedad se lleve adelante con normalidad. Frente a ellos, se le realizó un palpado a las personas que estaban en el interior de la casa.

El primero fue Rodríguez Núñez, quien tenía en su bolsillo derecho del pantalón 2.560 pesos. Mientras que su pareja y su hijastra no llevaban ningún elemento entre sus prendas.

Posteriormente se inició el registro del inmueble en el living. Sobre una mesa se encontraba un celular iPhone rosado que pertenecía a la joven, y otro marca Samsung negro, de la mujer de Rodríguez Núñez.

Arriba de un sillón dieron con un bolso negro que tenía en el interior 8.610 pesos, entre billetes argentinos, chilenos, estadounidenses y cubanos. También tres tarjetas de débito, una de Rodríguez Núñez y dos de su pareja, junto a un pedazo de papel con anotaciones.

Luego, procedieron a revisar el dormitorio donde detuvieron a Rodríguez Núñez.

Ubicada al norte de la habitación, en la parte superior, se encontraba una caja fuerte negra, por que se les consultó a los residentes por la llave de la misma, que fue entregada por la pareja del sospechoso.

En el interior de la misma se hallaron 16.300 pesos, en dólares y pesos chilenos. Asimismo, dentro de la pequeña bóveda había una llave de un vehículo BMW, un iPhone blanco con rojo, otro marca Huawei gris con negro y un Samsung gris.

Además, dieron con 9 cheques de diferentes valores del Banco Credicoop, dos chequeras del Banco Galicia y una tarjeta con números telefónicos chilenos, así como relojes y joyas.

En el mismo mueble donde estaba la caja fuerte, los agentes se toparon con tres frascos con marihuana.

Mientras que en otro sector del placard había una tablet Admiral guardada en su caja. Cerca del aparato, los sabuesos dieron con 810 pesos sueltos y otros 180 pesos en una billetera rosada.

Siguiendo en la misma habitación, se procedió a revisar una mesita de luz, de donde se obtuvo un celular LG azul, otro frasco con marihuana picada y un envoltorio que contenía la misma droga.

En ese mueble también se encontró documentos que estaban a nombre de Rodríguez Núñez y que tenían cifras de dinero de alta denominación.

Luego, fue el momento de pasar hacia otro de los dormitorios del primer piso. Allí comenzaron a requisar un placard y en un cajón dieron con más documentos. En ese momento, a modo de colaboración, la pareja de Rodríguez Núñez les entregó a los efectivos la llave de una caja de seguridad e indicó que la misma se encuentra en otra propiedad de la avenida Las Heras al 400 de Ciudad.

En ese momento corrían las 18.30 y el procedimiento llevaba dos horas, cuando llegó al lugar otra hijastra del sospechoso, de 18 años.

A la joven se le comunicó que se estaba produciendo una medida judicial y se quedó con su mamá. Siguiendo con la requisa, la tropa se dirigió hacia el sector externo, donde había un auto BMW 116i blanco.

Del interior del mismo se obtuvo un documento que autorizaba a Rodríguez Núñez y a su pareja a conducirlo y el seguro que estaba a nombre de una sociedad anónima. También había un catálogo de pirotecnia y una factura de un hotel chileno a nombre de otra persona (se reserva su identidad).

En tanto, de otro rodado, un BMW 125i, se extrajo otra acta notarial que daba permiso al sospechoso, su pareja y la persona que aparecía en la factura del hotel chileno a manejar en auto. Mientras que había una cédula a nombre de una mujer (se reserva su identidad).

Luego, se procedió a revisar otro BMW, modelo M3, en el que se halló una factura de otro hotel chileno. Asimismo, se incautó del interior, 2 porta sim de Claro, otro de Movistar y un chip de esa misma empresa de telefonía.

Por último, registraron un Peugeot 2008, en el que no se encontraron elementos de importancia para la causa De esa forma, finalizaron con la medida y se procedió a trasladar todos los elementos secuestrados.

Del mismo modo, se le notificaron sus derechos a Rodríguez Núñez y se lo trasladó a la U-32. Con los otros cuatro sospechosos, fue acusado por contrabando y asociación ilícita.

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