access_time 18:02
|
9 de julio de 2007
|
|
EDUCACIÓN

Alumnos conflictivos: es casi imposible sancionarlos

Docentes se quejan porque las reglas de la DGE no son aplicables. Desde el organismo aseguran que las escuelas no agotan recursos para recuperarlos

         La crisis en las aulas genera enfrentamiento entre la Dirección de Línea de Educación Media y los directores de las escuelas, como resultado de la contradicción de criterios existente a la hora de sancionar o expulsar a los alumnos conflictivos. Mientras docentes y directivos, bajo reserva de fuente por temor a que se les inicie sumario administrativo, denuncian contradicciones entre las normas de convivencia y la ley de minoridad, la directora de línea Beatriz Fava advierte que las escuelas no cumplen con todos los pasos previos a la expulsión y que esa es una forma facilista que utilizan los docentes y directivos para sacarse el problema de encima.


DENUNCIA.


           En las salas de profesores son comunes las charlas respecto de las situaciones que atraviesan los docentes en las aulas con estudiantes conflictivos, quienes no cumplen con las normas de convivencia y, a pesar de los llamados de atención, la asistencia psicopedagógica y las sanciones e informes a los padres, no cambian de actitud. “Cuando querés echar a un pibe que no entra en razón, la ley de minoridad te impide que lo saques del sistema educativo. Entonces, de la DGE hacen lo imposible por trabarte la expulsión, ya que insertar el chico en otra escuela es todo un problema”, aseguró una docente.


REGLAS.


          Las normas de convivencia, en teoría, establecen que tras la conformación de un consejo escolar, integrado por toda la comunidad educativa, cada establecimiento genera sus propias reglas, las que tienen que ver, principalmente, con la disciplina y el respecto mutuo.No obstante, los chicos pueden violar en forma descarada y repetitiva las normas, a sabiendas de que sean echados del establecimiento es casi un imposible.


        Entonces, las reiteraciones de faltas que pueden llevar al consejo escolar a determinar la expulsión de un alumnos suelen quedar en la nada una vez que ingresa el caso en la Dirección de Línea, desde la que aseguran que rebotan las expulsiones porque “las escuelas no hacen todo lo que tienen que hacer”, explicó Beatriz Fava,quien admitió que los establecimientos no recuperan a los chicos revoltosos.


CONTRADENUNCIA.


        La directora de Media reconoce que hay problemas en la implementación de las normas de convivencia, a pesar del marco teórico que ellos elevan a los establecimientos. “La escuela tiene que hacer más”, exige la funcionaria. “Nosotros rebotamos las decisiones de echar alumnos porque comprobamos que todo lo que podían hacer no lo hicieron. Muchas veces hablamos de que la cárcel no recupera pero ¿la escuela recupera? Muy poco”, disparó la mujer del Gobierno escolar.


         “Cuando nosotros estudiamos las medidas que ha realizado el consejo escolar –que es el que determina la expulsión de un chico–, vemos, por lo general, que no siempre están bien aplicadas las sanciones y son mentiras”, expresó la funcionaria. Para Fava, la escuela cumple la etapa final de las normas de convivencia, que es el aplicar la sanción o determinar la expulsión de alumnos, pero no se hace la etapa de prevención, quien también responsabilizó a los padres de no colaborar con la educación de sus hijos.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.