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17 de abril de 2019
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Alerta por sarampión: cómo se trabaja en Mendoza

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El último brote en la provincia se dio entre 1997 y 1998. Especialistas hacen hincapié en la importancia de la prevención, a través de la vacuna.

El caso del rosarino de 36 años con sarampión, que se contagió tras haber compartido el vuelo con un turista ruso, motivó a que el ministerio de Salud de la Nación emitiera un alerta epidemiológico. Especialistas hacen hincapié en la importancia de la prevención, a través de la vacuna.

Según explicó el director de Epidemiología del ministerio de Salud, Rubén Cerchiai, el último brote en la provincia se dio entre 1997 y 1998, cuando se registraron 34 contagios por este virus. En esa oportunidad, fue importado por una persona que había viajado al exterior.

A fin de manter la situación bajo control, "se lleva a cabo una vigilancia, en casos de Enfermedad Febril Exantemática. Por lo tanto, las notificaciones que se dan a lo largo del año se investigan con prueba de laboratorio y, hasta el momento, nunca nos han dado positivo”, detalló Cerchiai.

Sin embargo, destacó que de igual manera “tenemos que estar atentos por las posibilidades de importación”. Esto se debe a que los últimos casos registrados en el país han estado vinculados con pacientes que se contagiaron en un viaje en el exterior; que sin salir del país entraron en contacto con algún viajero o que se dirigen a un lugar donde está circulando el virus y no están debidamente protegidos.

La importancia de la vacunación

Según las estadísticas del Ministerio de Salud de la provincia, las últimas sospechas vinculadas a este virus fueron en 2012 (14 casos) y 2013 (8 casos), aunque no fueron confirmados.

A raíz de la vacunación, en Argentina se eliminó la circulación del virus. El último caso autóctono se registró en el año 2000 y desde su eliminación hasta el 2018 se notificaron sólo 43 casos.

Según refirió Cerchiai, la vacunación en la provincia es superior al 90%, lo que brinda “cierta tranquilidad”.

De todas formas, el médico destacó que al tratarse de una enfermedad tan contagiosa “así haya una o dos personas no protegidas, que entran en contacto con un caso, se van a contagiar. La cobertura nos da la certeza de que no va a haber un brote, una epidemia, pero no de que no pueda haber casos”.

Las campañas de vacunación para prevenir el sarampión se realizan cada cuatro años, aproximadamente. Se trata de campañas de seguimiento “para captar aquellos chicos a los que no se llegó oportunamente o quedaron mal inmunizados”. La última se llevó a cabo entre octubre y noviembre de 2018 y estaba dirigida a menores de entre 1 y 4 años.

“Una persona correctamente vacunada está protegida contra el sarampión, por eso es importantísima la vacuna”, explicó por su parte la jefa del servicio de Infectología del Hospital Lencinas, Andrea Villalba.

En ese sentido agregó que no hay falta de acceso a esta vacuna y destacó que aquellos que no se la colocan “es porque no quieren, no porque no se pueda o no tengan acceso, ya que es gratuita en nuestro país y está dentro del calendario”.

Además la especialista del Lencinas destacó que “han aparecido brotes en otros países, como el último brote en Nueva York, que están vinculados con los movimientos antivacunas, que han ido creciendo y que le atribuyen a las vacunas efectos que realmente no tienen”.

Quiénes deben prestar atención

Los síntomas de esta enfermedad viral son: fiebre alta, secreción nasal, conjuntivitis y tos; pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla y una erupción en cara y cuello que se extiende al resto del cuerpo.

Según el calendario de vacunación, los menores de entre 12 meses y 5 años deben acreditar una dosis de vacuna triple viral (sarampión-rubéola-paperas). En tanto, aquellos mayores de 5 años, dos dosis de vacuna doble o triple viral.

A su vez, las personas nacidas antes de 1965 no necesitan vacunarse, ya que se consideran protegidos por haber estado en contacto con el virus.

En el caso de aquellos que deben viajar al exterior, a un país que haya registrado un brote de sarampión, “si tienen las dos dosis no hay peligro. Pero si les falta alguna o si tienen dudas al respecto, deben consultar y vacunarse con dos semanas de anticipación para tener protección cuando lleguen a destino”, enfatizó Cerchiai.

En ese sentido recomendó además que aquellos menores de entre 6 y 11 meses que vayan al exterior con sus padres, deben recibir una dosis extra de la triple viral. Esta vacuna será adicional y no debe ser tenida en cuenta dentro del esquema de vacunación regular.

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