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14 de agosto de 2006
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VIOLENCIA

Adolescente en terapia por una bala perdida

Un chico de 14 años que iba camino a su casa, junto a dos adolescentes más, recibió un disparo en la espalda. La lesión sufrida por la víctima requirió la internación en el sector de terapia intermedia del Hospital Notti.

   Un chico de 14 años que iba camino a su casa, junto a dos adolescentes más, recibió un disparo en la espalda. La lesión sufrida por la víctima requirió la internación en el sector de terapia intermedia del Hospital Notti. Fuentes policiales que actuaron en este hecho confirmaron que el balazo que hirió al adolescente fue producto de un enfrentamiento producido entre bandas armadas en conflicto. El hecho que derivó en la internación de urgencia de Daniel García (14), tuvo lugar en el departamento de Godoy Cruz, y sucedió el sábado pasado, alrededor de las 23.30.

    A esa hora, García y dos amigos realizaban a pie el trayecto entre el barrio Alicia Moreau de Justo y el barrio La Gloria, cuando el estampido de un disparo advirtió a los menores que estaban en zona de fuego. Daniel García recibió un balazo a la altura de la cintura, y quedó tendido ante la mirada atónita de sus amigos. Estos menores fueron quienes avisaron en la casa de la víctima y el padre de Daniel fue quien lo llevó hasta un centro de salud del barrio La Gloria.

    Pero la gravedad de la lesión del chico requirió su derivación al Hospital Notti, donde se le realizaron estudios de rayos x y luego lo intervinieron quirúrgicamente. Desde el hospital se informó que el menor presentaba una herida de arma de fuego con orificio de entrada y sin salida, en la región lumbar. Los médicos del centro médico infatojuvenil estaban ayer a la espera de la evolución del paciente y, según indicaron fuentes hospitalarias, la zona donde fue lesionado el menor hacía temer que la víctima pudiera sufrir alguna discapacidad motriz.

    En la misma zona de Godoy Cruz donde ocurrió este hecho, en el asentamiento Pellegrino, un asalto perpetrado en una casa, el domingo 30 de julio pasado, derivó en que una embarazada de cuatro meses fuera baleada por uno de los asaltantes. En ese oportunidad, María Celeste Romero (30), recibió un balazo en el abdomen que llegó a afectar la médula, lo que derivó en una incapacidad motora en sus piernas. Por fortuna, el embarazo de Romero no fue afectado por el disparo y evoluciona favorablemente.

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