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9 de noviembre de 2017
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Investigan dos fiscales

Fotogramas para identificar al sospechoso del ataque sexual

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Policías alcanzaron a tomar fotografías de las filmaciones que registraron las cámaras de seguridad del local Al Sur, antes de que fueran robadas y después de que una joven denunciara que fue violada en el sector VIP. Al lugar donde se guardaban los archivos tenían acceso unos pocos.

Los responsables del boliche Al Sur están preocupados. Y tienen motivos suficientes: una joven de 21 años denunció el domingo que fue violada en el local ubicado sobre la ruta Panamericana; y, un día después, se robaron los discos rígidos con los registros fílmicos de las cámaras de seguridad del edificio.

La primera de las pesquisas está siendo investigada por la fiscal Virginia Rumbo; y la segunda, sobre la desaparición de las pruebas clave que podrían ayudar para identificar al agresor sexual, la lidera Gustavo Fehlmann. Ambas no tienen detenidos.

Pero no todas son pálidas en la instrucción para tratar de atrapar al sospechoso del abuso. Antes de la "desaparición" de las pruebas, policías alcanzaron a ver las imágenes en el sector donde se encontraba la computadora que guardaba los archivos, ubicaron a la joven denunciante mientras se encontraba con un grupo de personas en los jardines del boliche y tomaron algunas fotos. Estos fotogramas, contaron fuentes de la pesquisa, podrían ser determinantes para el futuro de la instrucción que lidera la fiscal de Delitos Sexuales.

Ver también: Abuso en un boliche de Chacras: un pantalón con sangre, la clave

Cronológicamente, el abuso se produjo el domingo por la madrugada, antes de las 4.30. A esa hora, en el sector VIP, la denunciante fue encontrada inconsciente por sus amigas y con sangrado en la zona vaginal. La llevaron a un centro de atención médica –el Hospital del Carmen– y confirmaron que presentaba lesiones en esa zona.

Para avanzar en la causa, la fiscal Rumbo solicitó el registro de las cámaras de seguridad interna del boliche. Esos archivos se encontraban en una computadora ubicada en una habitación del inmueble al que algunos pocos tenían acceso, debido a que había que introducir una clave numérica para abrir la puerta, ya que contaba con cerradura electrónica, contaron fuentes policiales.

Uno de los responsables, identificado como Santiago Ardito por las fuentes policiales, tenía acceso directo a esa habitación. Los efectivos llegaron hasta ese lugar e ingresaron gracias a la presencia de este hombre, agregaron los detectives.

Como trasmitir los archivos de un dispositivo a otro iba a transformarse en una cuestión horas, los investigadores dejaron un disco rígido externo conectado a la computadora y coordinaron para regresar al otro día para llevarse las imágenes.

Sin embargo, el otro día fue demasiado tarde: autores no identificados ingresaron al lugar y se robaron todas las pruebas. Es decir, la computadora y también el disco externo de los policías. El fiscal Fehlmann citó en calidad de testigo a Ardito para que cuente lo que conocía de la situación y qué otras personas podían ingresar al lugar exclusivo.

Al mismo tiempo, los investigadores policiales que trabajan en casos de abuso sexual fueron este jueves por la tarde hasta la zona del boliche para ubicar una cámara de seguridad urbana, controlada por el Ministerio de Seguridad, que se encuentra en las inmediaciones. Esta, quizás, podría servir para conocer cómo fueron las últimas horas en el boliche de Chacras de Coria.

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