access_time 21:02
|
21 de agosto de 2006
|

ABORTO, VIOLENCIA, GUERRA

Estimado director, ofrezco algunas razones por la que me opongo a la práctica del aborto, asegurando que su práctica no se justifica de ninguna manera, ya sea de forma legal o ilegal. Hablar de aborto es hablar de muerte, y no lo digo sólo yo, lo dice una mujer que fue premio Nobel de la paz y signo de caridad, respetada y admirada por el mundo.

    Estimado director, ofrezco algunas razones por la que me opongo a la práctica del aborto, asegurando que su práctica no se justifica de ninguna manera, ya sea de forma legal o ilegal. Hablar de aborto es hablar de muerte, y no lo digo sólo yo, lo dice una mujer que fue premio Nobel de la paz y signo de caridad, respetada y admirada por el mundo. En una conferencia, la Madre Teresa supo decir sobre el aborto: “Es triste ver lo que acontece hoy en tantas partes del mundo, la vida es deliberadamente destruida por la guerra, por la violencia, por el aborto.

    Y nosotros hemos sido creados por Dios para cosas más grandes: amar y ser amados. A menudo he afirmado, y estoy segura de ello, que el mayor destructor de la paz en el mundo de hoy es el aborto. Si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué podrá impedirnos a ti y a mí matarnos recíprocamente? El único que tiene derecho a quitar la vida es aquel que la creó (Dios). Nadie más tiene ese derecho, ni la madre, ni el padre, ni el doctor, ni un gobierno o la misma sociedad. Me aterra el pensamiento de todos los que matan su propia conciencia para poder cometer un aborto” (Madre Teresa de Calcuta, Conferencia de El Cairo, 1994). Espero publique esta nota y respete el pluralismo y la libertad de expresión.

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© 2019 Copyright.