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22 de agosto de 2006
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GODOY CRUZ

A tomarlo con calma, que esto recién empieza

El Tomba se trajo desde Quilmes su primer punto en el Apertura. El equipo de Juan Manuel Llop tuvo rendimientos destacados en la defensa y el mediocampo. La cuenta pendiente es la falta de gol.

    Pasó la tercera fecha del torneo Apertura y Godoy Cruz sumó su primer punto. Se habló de que pudo haber sido hasta una victoria del Expreso, se dijo también que era positivo empatar de visitante y otros, más pesimistas, aseguraron por lo bajo que Quilmes (venía de dos derrotas) no juega a nada. En el medio de esas interpretaciones, hay que parar la pelota y observar el contexto. Godoy Cruz es un bebé en la categoría.

   Tampoco hay que pedirle que corra si recién está empezando a caminar en el fútbol grande del país. Como todo proceso, para ver al Tomba vencer con holgura a Quilmes, hay que esperar que el equipo se asiente en Primera. Por ahora, sólo está dando sus primeros pasos. Del lado del haber, sin dudas, hay varios nombres para destacar. Empezando por atrás, cansa ya repetirlo, aparece Sebastián Torrico. El Cóndor está pasando por un nivel altísimo. Se lo ve muy seguro y confiado en los partidos y en las prácticas. Más de un hincha de Quilmes se sorprendió con la tranquilidad que transmite.

    En la línea de fondo, Juan Manuel Herbella es la voz de mando. El Doctor ordena, grita, quita y pone al equipo adelante. Su compañero en la zaga central, José Devaca, no desentona. Además, el paraguayo es muy rápido para los cruces y tiene un juego aéreo ideal para la categoría. Silvio Duarte empezó muy impreciso contra el Cervecero. Perdió varias pelotas, pero después se afirmó. Cuando está enchufado, es muy útil porque es salida siempre por la derecha. En tanto que José Cárdenas, hasta ahora, ha sido el punto más flojo de los cuatro del fondo.

   El Chango mira mucho a los delanteros y es muy repetitivo con los pelotazos largos. Debería jugar más corto con los volantes. En defensa, es incansable y le come los tobillos a cualquiera que pase cerca. En el medio, Esteban Buján es práctico y sabe manejar los tiempos. De a poco empieza a ser el patrón del círculo central. Mariano Torresi, por ahora, ha cumplido más con marcar y ayudar a Buján. Al Cali le faltaría soltarse más y aprovechar su buen remate de media distancia. No ha tenido sus chances, pero cuando se preocupe más por crear que quitar será mucho más útil para el equipo.

    Contra Quilmes no pudo pasar por sorpresa al ataque, como le pidió Llop, y su tarea fue más de corte y sacrificio. Lo de Diego Villar, por la izquierda, cada vez es más imprescindible. El Pipa es constante generador de juego, crea espacios y tiene una movilidad admirable. Se nota que es un jugador de primera división. Por derecha, lo de Enzo Pérez fue muy bueno, pero quedó opacado por la expulsión. Ahora, habrá que ver quién será el remplazante.

    El dato más preocupante es la falta de gol. Franco Mendoza no tiene peso arriba, aunque tampoco ha tenido oportunidades claras para marcar. Ante el Cervecero, cada pelota que lo buscó quedó en poder de los defensores locales. Como todo goleador, quizás sólo es una racha, pero mientras tanto, la falta de gol es un problema a solucionar con urgencia. El indiscutido es el rosarino Mauro Poy que, con su velocidad, puede desequilibrar en cualquier momento. Por ahora, el Tomba es un equipo que está entendiendo y aprendiendo esto de jugar en Primera. Hay que darle tiempo. Mientras, sumar de visitante siempre es una buena noticia.

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