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24 de septiembre de 2009
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POR LA CAUSA DE LA PRESUNTA FALSIFICACIÓN DE UN EXPEDIENTE

A Martearena le allanaron la fiscalía y dijo que le están haciendo ?una cama?

La medida fue ejecutada por la fiscal capitalina Virginia Rumbo. Revisaron equipos informáticos, y el fiscal se mostró molesto con los denunciantes

    A partir de una medida ejecutada por la fiscal de Capital Virginia Rumbo, ayer por la tarde allanaron la oficina del fiscal especial Eduardo Martearena. Fue por la denuncia en su contra que lo señala como quien falsificó un expediente relacionado a la causa del robo de tickets de combustibles en el Ministerio de Seguridad. El operativo, que incluyó policías de Delitos Económicos, no cayó para nada bien en la Fiscalía Especial, ya que estaba la orden de revisar cada una de las computadoras que dependen de los tres fiscales especiales.

    En el lugar no estaba la fiscal Claudia Ríos pero sí Daniel Carniello, quien tuvo que retirarse de su despacho. Pasadas las 18, Martearena se hizo presente en el lugar, ubicado en el Palacio Policial, y se mostró muy molesto con el denunciante –Guillermo Gorelick–, socio del abogado Pablo Cazabán, hermano del secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán.

    “Yo estoy muy tranquilo y a disposición de la fiscal y le he dado todas mis contraseñas para que revise todo lo que necesite. No tengo nada que esconder y, como mi propio abogado defensor, les adelanto que han revisado mis computadoras y no han encontrado ninguna irregularidad”, explicó Martearena. La idea del allanamiento, confirmada por el juez de Garantías Carlos Benegas, era encontrar rastros de la supuesta denuncia que el fiscal habría falsificado. Sin embargo, no hallaron pruebas que lo inculparan.

    “No han encontrado archivos vinculados con la denuncia ni tampoco hay rastros de que yo haya borrado o incorporado elementos externos a la computadora con un pendrive”, se defendió el fiscal, quien no tuvo dudas al afirmar: “Esto es parte de una cama que me están haciendo”. La información de que no se hallaron pruebas que certificaran la presunta falsificación también fue confirmada por la fiscal Rumbo, quien está investigando a Martearena.

    El fiscal aseguró que está buscando las pruebas necesarias para demostrar que le están haciendo “una cama” por investigar a funcionarios del Gobierno en la causa del subsidio de 315.000 pesos a los Fabulosos Cadillacs y cortarle la carrera, ya que tiene intención de ser juez de Cámara. Martearena, en todo momento, se mostró confiado en que va a quedar desligado de la causa, porque “no hice nada irregular”.

    “Carece de total sentido común que yo, como fiscal, haya fabricado una denuncia, porque no necesito hacerlo, ya que tengo la facultad de investigar de oficio”, opinó. Rumbo se hizo presente en la fiscalía especial a las 15.50, junto a un grupo de efectivos, y requisó todo el lugar, incluso las oficinas de los otros dos fiscales. Pasadas las 19, la magistrada se retiró con las manos vacías.

    La denuncia contra Martearena fue presentada por Pedro Fuenzalida (imputado en la causa de los tickets de combustible), a través de su abogado defensor, Guillermo Gorelick. Según consta en la demanda, Martearena había solicitado a un juez de Garantías la intervención telefónica de Fuenzalida, la cual fue rechazada. Ante esto –según la denuncia– el magistrado habría falsificado el sumario, con un número de expediente distinto, y le solicitó a otro juez la intervención telefónica. En esa oportunidad, sí fue aceptada la petición. Casualmente, todo salió a la luz cuando ese segundo expediente llegó a manos del magistrado que en primera instancia había rechazado el pedido, por lo que la causa de los tickets está, por ahora, paralizada.

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