Felipe es mendocino, tiene 16 años y es el mayor de cuatro varones del matrimonio Torrecilla-Ruíz. Cursa cuarto año en el colegio San Jorge, de Chacras de Coria, y fue uno de los seis argentinos que participaron en una competencia científica internacional en la que obtuvo una medalla de bronce.
Torrecilla hizo un largo camino para llegar a competir en Colombia. Participó en una competencia intracolegial, luego en una intercolegial y finalmente en una nacional –que organiza la Universidad Nacional de Cuyo– y la que le dio el pasaje para participar en la III Olimpiada de Ciencias Junior Americanas, que se realizó entre el 25 de septiembre y el 4 de octubre en Cartagena y Barranquilla.
Torrecilla integró la selección argentina junto a cinco jóvenes de otras provincias: Juan Recoaro, Victoria Da Rold, Celina Pertini, Leandro Fernández y Agustina Malinarich. En el viaje los acompañaron las profesoras Marcela Calderón, Leonor Sánchez, Gabriela Ponce y Lilia Dubini.
Desde mayo, los seis adolescentes argentinos recibieron entrenamiento por parte de los docentes de la UNCuyo. “Fuimos todos juntos hasta Barranquilla, donde nos alojamos por 10 días. En ese tiempo tuvimos actividades turísticas, recreativas, tiempo libre para poder socializar, conocernos, trazar lazos y obviamente rendir las pruebas”, contó Felipe desde Buenos Aires, donde este miércoles pasado el mediodía serían recibidos en el Ministerio de Educación de la Nación, cartera que se encargó de solventar los gastos de los jóvenes.
El joven agregó que estaba muy impresionado por la experiencia vivida en ese país: “No conocía Colombia, pero sí había ido antes a Chile, Brasil, y México. Pero fue en ambientes familiares, algo como esto nunca. Tenía tres partes la competencia: opción múltiple y resolución de problemas, que eran individuales; y experimental, en grupos de tres. Cuatro de nosotros sacamos medalla de bronce y dos medalla de plata. Estamos muy contentos”.
Cecilia, la mamá de Felipe no pudo disimular su emoción y “chochera” con su hijo al enterarse de los resultados. La mujer contó que el chico es buen alumno y que tiene un interés especial por la ciencia. “Para ser honesto, estas olimpíadas y los entrenamientos disminuyeron mis notas, por el tiempo que tuve que dedicarle. Pero creo que fue por una buena causa”, confesó el adolescente que a futuro tiene pensado estudiar Ingeniería Genética o Bioingeniería.
La III Olimpiada de Ciencias Junior Americanas es un certamen de capacidades en el área de las ciencias experimentales (Biología, Física y Química), entre jóvenes estudiantes de hasta dieciséis años. Uno de los propósitos de ésta olimpiada es promover el interés por la ciencia entre los estudiantes, que se involucren en la resolución de problemas por medio del pensamiento crítico y la experimentación, aseguran sus organizadores.
