Una mujer de 46 años fue apuñalada la madrugada del lunes en el barrio Jardín Agrelo, de Luján de Cuyo. La víctima ingresó al Hospital Central en grave estado y contó a los médicos que el autor fue su hijo. Al día siguiente, el joven se entregó y confesó haber cometido las agresiones, pero la progenitora no quiso hacer la denuncia. Debido a esto, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello aún no imputó al sospechoso porque no hay testigos que corroboren su versión, por lo que se citó a allegados a declarar. Mientras, el presunto atacante permanece aprehendido en la Comisaría 11ª. 

El confuso episodio se registró durante las primeras horas del lunes cuando, a través de la frecuencia radial, personal policial de la zona tomó conocimiento de una mujer herida en un domicilio de la manzana C de la citada barriada lujanina.

Cuando los efectivos llegaron hasta el lugar, un hijo de la víctima, que reside en una vivienda colindante, explicó que había encontrado a su madre desvanecida con heridas cortopunzantes. Según la información policial, el joven escuchó un auto salir a toda velocidad antes de hallarla lesionada y apuntó contra la pareja de la mujer. 

La víctima, identificada como Juana Fabiana Flores Forquera, fue trasladada al Hospital Central. Allí fue asistida por las heridas que presentaba en el brazo izquierdo y el tórax. Además, estaba comprometida una de las arterias, por lo que fue intervenida y quedó estable.

Al recuperarse, la mujer les confesó a los médicos que quien la había atacado a puñaladas había sido su propio hijo. Esto provocó que desde la Oficina Fiscal Nº11 ordenaran que personal de la Unidad Investigativa Departamental (UID) Luján secuestrara la ropa de las víctimas con manchas hemáticas. 

A poco más de 24 horas del hecho, un hijo de la víctima, llamado Néstor Flores (20), se presentó en la fiscalía, admitió haber apuñalado a su madre y quedó alojado en los calabozos de la comisaría. Pero, la mujer decidió no denunciar a su hijo ni brindar una versión del hecho.

A partir de esta situación, el fiscal Pirrello ordenó realizar una pericia psicológica al joven para determinar la veracidad de sus declaración. También citaron a familiares y vecinos para reconstruir el episodio. 

En caso de que no se logre constatar lo confesado por el hijo de la víctima, se le tomará una declaración informativa, la cual está entre la imputación y el testimonio, y quedará en libertad.