El saludo protocolor entre Javier Milei y Pedro Sánchez.

El arranque de la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid dejó la imagen más esperada: el primer encuentro directo entre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente argentino, Javier Milei.

Con una crisis diplomática provocada por las descalificaciones del mandatario argentino hacia el jefe de Estado español y su entorno, la recepción oficial fue un intercambio estrictamente protocolario, donde primó la distancia fría y la sobriedad.

Sánchez asumió el rol de anfitrión al recibir a los jefes de delegación junto al rey Felipe VI y al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, se encargó de darle la bienvenida inicial a Milei antes de encauzarlo hacia las autoridades españolas.

Durante el paso de las comitivas, el presidente argentino mostró gestos de cercanía y sonrisas mutuas al saludar al rey Felipe VI, una imagen contrastante con el posterior contacto con Sánchez, resuelto con un apretón de manos rápido. No se ve la reacción de Milei, pero sí la del español, que sonríe.

Pese a haber desembarcado en Madrid el miércoles, Milei declinó asistir a la ceremonia inaugural programada en el Teatro Real y tampoco acudió a la posterior cena ofrecida por los Reyes en el Palacio Real.

En su lugar, montó una agenda paralela que incluyó un encuentro privado con el líder de Vox, Santiago Abascal, y renovó sus críticas al socialismo.