La Justicia de Estados Unidos confirmó que el asesino serial Ted Bundy fue responsable del homicidio de Melissa Ann Smith, una adolescente de 17 años que fue víctima de un crimen en 1974 en el estado de Utah. La identificación fue posible gracias a nuevas pruebas de ADN que permitieron cerrar una investigación que llevaba 52 años sin resolución.
Smith desapareció el 18 de octubre de 1974 y su cuerpo fue encontrado nueve días después por un cazador, en una zona cercana a Park City. El caso permaneció sin un responsable identificado hasta que los investigadores analizaron nuevamente las evidencias conservadas.
Según informaron las autoridades del condado de Summit, las pruebas genéticas permitieron establecer una conexión entre los rastros hallados en el cuerpo de Smith y los de Laura Ann Aime, otra adolescente de 17 años asesinada por Bundy ese mismo año. La comparación con el perfil genético del criminal permitió confirmar su responsabilidad.

El avance fue posible gracias a nuevas técnicas de laboratorio que permiten obtener perfiles genéticos a partir de muestras pequeñas, degradadas por el paso del tiempo o mezcladas con material de otras personas.
Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica en Florida en enero de 1989, después de ser condenado por varios asesinatos. Las autoridades le atribuyeron al menos 30 homicidios de mujeres y niñas en distintos estados durante la década de 1970.
El caso de Smith se suma a otras investigaciones que continúan avanzando décadas después de los crímenes. En abril de 2026, las autoridades de Utah también confirmaron mediante análisis de ADN que Bundy había asesinado a Laura Ann Aime. Los investigadores mantienen abiertas otras líneas para esclarecer desapariciones y homicidios que podrían estar vinculados al criminal.
Con información de La Nación y TN.
