Una familia tipo de Mendoza necesitó en septiembre un ingreso de $1.484.912 para no caer por debajo de la línea de pobreza, según los datos publicados por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). La línea de indigencia, que mide el costo de la Canasta Básica de Alimentos, se ubicó en $618.713.

La Canasta Básica Total representa el conjunto de bienes y servicios que satisfacen las necesidades comunes de la población. Los hogares que cuenten con un ingreso inferior a ese valor son considerados pobres. La Canasta Básica Alimentaria, en tanto, mide exclusivamente el costo de los alimentos: quienes no alcanzan ese umbral son considerados indigentes.

Los valores se dan en un contexto de inflación estable. En septiembre, los precios al consumidor en el Gran Mendoza subieron 1,7%, según la DEIE. Con ese dato, la inflación acumula 21,5% en lo que va de 2026 y la variación interanual se ubica en 31,3%.

Los rubros que más subieron en el mes fueron Esparcimiento (3,8%), Indumentaria (3,3%) y Atención médica y gastos para la salud (1,9%). Alimentos y bebidas, el componente de mayor incidencia en las canastas, registró un aumento del 1,5%. En el otro extremo, Equipamiento y mantenimiento del hogar fue el rubro con menor suba (0,6%), seguido por Transporte y comunicaciones (1,0%).