El papa León XIV ingresó al Policlínico Gemelli de Roma este martes por la mañana para ser sometido a una operación para extirparle un nódulo pulmonar detectado durante un control médico de rutina. Un procedimiento que cobra especial relevancia en Argentina, en la previa a la visita del sumo pontífice que quedó en un marco de incertidumbre.
La noticia había sido anticipada por el propio León XIV el domingo, al finalizar el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro. En esa oportunidad, explicó que los médicos habían encontrado un nódulo en el pulmón, localizado y detectado en una fase temprana, y que había decidido someterse a una intervención siguiendo las recomendaciones del equipo médico.

Desde la Santa Sede precisaron que el hallazgo se produjo durante estudios de rutina y que no hubo síntomas particulares que motivaran la revisión. Por el momento, no se difundieron detalles que permitan determinar la naturaleza de la lesión.
El procedimiento marcará el primer episodio de salud de relevancia pública durante los 17 meses de pontificado de León XIV. El Vaticano estima que la recuperación demandará aproximadamente una semana y, como consecuencia de la operación, canceló las audiencias papales previstas hasta el 20 de octubre.
A pesar de la intervención, el Pontífice mantuvo su agenda de actividades el lunes, con reuniones y audiencias en el Vaticano. Entre ellas, recibió al arzobispo argentino Jorge Eduardo Lozano, a quien le transmitió un mensaje que renovó las expectativas por su próxima visita al país: “Nos vemos pronto en la Argentina“.
La expectativa por el viaje a la Argentina
La operación se produce a menos de un mes de la gira que León XIV tiene prevista por América Latina. El itinerario contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre, aunque todavía persisten interrogantes sobre cómo incidirán la cirugía y el período de recuperación en el desarrollo del viaje.
En el caso argentino, la visita está prevista del 8 al 11 de noviembre. Por el momento, no se anunciaron modificaciones oficiales en el cronograma y el propio Papa manifestó su intención de concretar el recorrido.
La gira implica una agenda exigente, con numerosos traslados y vuelos, además de desplazamientos en helicóptero y cambios de altitud durante la etapa peruana. Por eso, la evolución posterior a la intervención será un factor relevante para determinar si el plan se mantiene sin cambios.
Mientras tanto, la Santa Sede no comunicó que el viaje haya sido suspendido o reprogramado. La expectativa está puesta ahora en el resultado de la operación y en la recuperación del Pontífice durante las próximas semanas.
Con información de Vatican News y Clarín.
