Puertas y rejas dañadas, mercadería que desaparecía y cámaras de seguridad que registraban una y otra vez a un sospechoso. En Luján de Cuyo, varios comerciantes aseguran haber sufrido ataques reiterados, algunos hasta dos o tres veces en el mismo negocio. El malestar creció con cada nuevo episodio, mientras las imágenes permitían reconstruir parte de los movimientos de quien en las últimas horas volvió a quedar en manos de la Justicia.
La nueva detención se produjo este lunes, cuando efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Luján fueron desplazados por el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) hasta una propiedad de calle Córdoba. Los vecinos habían alertado que un hombre había saltado una medianera de aproximadamente dos metros para ingresar a un inmueble que no estaba habitado.
Los uniformados llegaron al lugar y se entrevistaron con el propietario, quien autorizó el ingreso. Dentro de la casa encontraron a Franco Emiliano Garro Valdéz, de 31 años, y lo aprehendieron. Durante una primera revisión, el dueño advirtió que habían arrancado el inodoro de su posición original.
El sospechoso fue trasladado a la Comisaría 11 y quedó a disposición del Ministerio Público. Así fue que ordenaron que las actuaciones correspondientes, una inspección ocular y la intervención de Policía Científica.
El procedimiento permitió poner fin a esa incursión en la propiedad, pero también volvió a poner bajo la lupa una serie de hechos que mantenían preocupados a comerciantes de la zona. Según los datos aportados, el hombre había estado detenido por otros hechos y luego recuperó la libertad.
Las cámaras, una pieza clave para reconstruir los ataques
Entre los episodios que se busca esclarecer aparece el robo ocurrido el 29 de septiembre en la tienda Rossy Moda, ubicada en calle Balcarce al 90. Una comerciante llegó al local y descubrió que habían dañado la puerta de ingreso para entrar y llevarse varias prendas de vestir.
El negocio contaba con cámaras de seguridad que registraron al presunto autor. Otras cámaras de la zona también lo captaron mientras subía a un remís. A partir de averiguaciones, los investigadores establecieron que el vehículo había llegado hasta el barrio Virgen de Lourdes.
La denuncia derivó en nuevas medidas, con intervención de personal de la Unidad Investigativa Departamental (UID) y directivas de la fiscalía.
Otro episodio ocurrió en la verdulería Rika Fruta, ubicada en Balcarce. En ese caso, el dueño fue alertado por vecinos que habían observado que la puerta de la reja estaba fuera de lugar. Cuando llegó al local, constató que habían ingresado y sustraído mercadería variada y 120.000 pesos.
La reiteración de ataques en comercios de la zona alimentó la preocupación. En varios casos, según los antecedentes aportados, las cámaras habrían registrado a un sospechoso que los comerciantes reconocen como el mismo hombre.
Una perfumería, dos tiendas y una ferretería
Los episodios mencionados no se limitarían a los dos comercios de calle Balcarce. Entre los ataques que vecinos y comerciantes buscan vincular con el sospechoso se contabilizan dos hechos en una perfumería de calle Belgrano, cerca del banco Galicia; otros dos en una tienda de calle Roca; y tres en un local ubicado en la intersección de Sáenz Peña y Modesto Lima.
También se mencionó un robo en una ferretería y otro episodio en un comercio de calle España. En varios de esos hechos habría registros de cámaras de seguridad que podrían aportar elementos para reconstruir los movimientos del sospechoso.
La modalidad que describen los comerciantes incluye daños en los accesos para ingresar a los locales y sustraer mercadería u otros elementos. En algunos negocios, los ataques se habrían repetido más de una vez, lo que incrementó el malestar de quienes deben afrontar las pérdidas y reparar los daños.
Por ahora, será la investigación la que determine qué episodios están formalmente denunciados, cuáles cuentan con imágenes incorporadas a las actuaciones y en cuáles existen elementos concretos para atribuirle responsabilidad a Garro Valdéz.
