La estadounidense Halliburton, una de las empresas de servicios petroleros más importantes del mundo, confirmó que no formará parte del proyecto Sea Lion ni participará en ninguna actividad de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas o en aguas aledañas. Es la tercera gigante del sector que toma esa decisión tras las sanciones impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
La empresa se contactó directamente con las autoridades argentinas, que ya habían manifestado sus dudas sobre una posible participación de la compañía en la iniciativa.
Halliburton se suma así a SLB (antes Schlumberger) y Baker Hughes, que habían comunicado la misma determinación en septiembre. Las tres empresas concentran la mayor parte de la capacidad técnica mundial para perforaciones mar adentro de la escala que requiere Sea Lion, lo que complica significativamente las posibilidades del proyecto impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
Detrás de estas decisiones está la presión ejercida por la Cancillería argentina, a cargo de Pablo Quirno, que repartió alrededor de 180 notificaciones formales a compañías de servicios petroleros de todo el mundo.
El mensaje fue claro: cualquier colaboración con Sea Lion las inhabilitaría para operar en Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales que produce más de 600.000 barriles diarios y que representa uno de los negocios energéticos más atractivos del planeta.
