La situación judicial de Natanael Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, se complicó luego de que la Justicia ordenara que continúe detenido por la causa iniciada tras el hallazgo de un arma en la camioneta en la que circulaba por Villa La Ñata.
La decisión fue tomada a partir de un pedido del fiscal Cosme Iribarren, quien agravó la imputación inicial y acusó al cantante por portación ilegal de arma de guerra.
Además, la Justicia ordenó el secuestro y la apertura de su teléfono celular, ante la posibilidad de que el dispositivo contenga información de interés para la investigación.
Por qué seguirá detenido
Para mantener a Alvarenga privado de su libertad, la Justicia tuvo en cuenta los elementos reunidos durante la investigación y la existencia de riesgos procesales, entre ellos, la posibilidad de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
También fue considerado su antecedente judicial. El cantante cumplió una condena de seis años de prisión por un robo a mano armada, cuando tenía 20 años.
Este antecedente podría tener incidencia en su situación actual. En caso de recibir una nueva condena, podría ser declarado reincidente.
El arma que encontraron en la camioneta
Callejero Fino fue detenido el domingo en Villa La Ñata, partido de Tigre, cuando circulaba en una Volkswagen Amarok sin patente.
Durante el procedimiento, efectivos de la Policía Bonaerense encontraron dentro del vehículo una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada.

Junto al cantante viajaba otro hombre, quien también quedó detenido en el marco de la investigación.
En un primer momento, la causa había sido caratulada como tenencia ilegal de arma de guerra. Sin embargo, durante la indagatoria, el fiscal Iribarren modificó la imputación a portación ilegal, que contempla una pena más elevada.
Qué declaró Callejero Fino
Al momento de ser indagado, Alvarenga negó que el arma fuera suya. Tras declarar ante el fiscal, volvió a quedar alojado en una comisaría bonaerense.
El arresto ocurrió cuando se dirigía al cumpleaños del músico J Rei, pareja de María Becerra, que se realizaba en una quinta de la zona.

Ahora, la investigación continuará con el análisis del arma, el vehículo y el teléfono celular secuestrado, mientras la Justicia avanza en la definición de su situación procesal.
