La sopa de cebolla gratinada es una de las preparaciones más emblemáticas de la cocina francesa. Aunque su origen se remonta a varios siglos atrás, sigue siendo una de las recetas más elegidas durante el invierno gracias a su sabor intenso y su capacidad para reconfortar en los días de bajas temperaturas. El secreto está en caramelizar lentamente las cebollas para potenciar su dulzura natural.
Ingredientes
- 5 cebollas grandes
- 50 g de manteca
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 litro de caldo de carne o verduras
- 150 ml de vino blanco (opcional)
- 1 cucharada de harina
- Sal y pimienta
- 4 rodajas de pan de campo
- 200 g de queso gruyere o mozzarella rallado
Cámara testigo: un choque triple complicó el tránsito en la salida de la Ciudad
Un accidente de tránsito se produjo este lunes por la tarde, en el que participaron un colectivo, una moto y un taxi. El hecho se produjo en calle Rioja a la altuar de Alem, y complicó el tránsito de vehículos que…
Paso a paso
- Cortar las cebollas en pluma fina.
- Cocinarlas a fuego bajo con la manteca y el aceite durante 35 a 40 minutos, revolviendo de vez en cuando hasta que queden bien doradas.
- Incorporar la harina y mezclar durante un minuto.
- Agregar el vino blanco y dejar evaporar el alcohol.
- Añadir el caldo caliente y cocinar otros 20 minutos.
- Tostar las rodajas de pan.
- Servir la sopa en recipientes aptos para horno.
- Colocar una rodaja de pan sobre cada porción y cubrir con abundante queso rallado.
- Gratinar hasta que el queso se derrita y adquiera un color dorado.
Un consejo
Si se utiliza queso gruyere, se obtendrá un sabor más intenso y una gratinación característica de la receta tradicional francesa.
La sopa de cebolla gratinada demuestra que los platos más sencillos pueden convertirse en verdaderos clásicos. Con paciencia para caramelizar las cebollas, el resultado será una comida reconfortante y llena de sabor.
