En Polvaredas, una pequeña localidad de alta montaña ubicada en Las Heras donde viven unas 120 personas y prácticamente todos se conocen, el asesinato de Gabriel Emanuel Cruz Jara, de 17 años, perpetrado la noche del domingo, alteró la tranquilidad de una comunidad acostumbrada a resolver sus conflictos cara a cara, tal como sostuvieron unos lugareños a este diario.
Mientras la instrucción avanzaba, el testimonio de su hermano mayor, quien sobrevivió al violento ataque pero sufrió importantes lesiones, pasó a ser una de las piezas centrales para reconstruir lo ocurrido.
La pesquisa por el crimen, que dirige el fiscal de Homicidios Oscar Malla, tuvo un giro con el paso de las horas. En un primer momento, los únicos aprehendidos fueron un hombre conocido como “Chuqui” y su pareja, quienes quedaron a disposición del representante del Ministerio Público por unos incidentes ocurridos antes del homicidio durante horas de la mañana.
Sin embargo, ambos podrían recuperar la libertad próximamente, ya que la investigación terminó orientándose hacia otros sospechosos.
Ese cambio se produjo después de que Lucas Iván Cruz Jara, de 20 años, hermano de la víctima fatal, pudiera aportar información desde el hospital, donde permanecía internado tras recibir diez puñaladas. Su aporte permitió a los investigadores avanzar sobre nuevas hipótesis y realizar una serie de allanamientos que concluyeron con tres personas aprehendidas.
Durante esos procedimientos, los efectivos de la División Homicidios secuestraron prendas de vestir con aparentes manchas de sangre, elementos que próximamente serán sometidos a pericias para determinar si tienen relación directa con el asesinato.
Mientras tanto, el fiscal Malla y los policías continuaban este lunes con la reconstrucción del hecho de sangre para establecer con precisión la participación de cada uno de los sospechosos en la brutal pelea y conocer el móvil.
Una disputa que terminó en tragedia
El homicidio ocurrió el domingo en el barrio Cuadro Estación, sobre la Ruta 7, a la altura del kilómetro 1189. De acuerdo con la reconstrucción inicial, todo comenzó durante la mañana cuando una discusión enfrentó a integrantes de las familias Jara y Videla, luego de que aparecieran dañados los cristales y espejos de un camión.
Horas más tarde, ya durante la tarde, aportaron testigos, miembros de la familia Jara regresaron hasta la casa de los Videla y allí se produjo una violenta riña.
Cuando llegaron los primeros policías, encontraron a Gabriel tendido en el suelo, inconsciente, con una puñalada en el tórax a la altura del corazón.
A pocos metros estaba su hermano Lucas gravemente herido tras recibir una decena de lesiones cortopunzantes. Ambos fueron trasladados al Hospital de Uspallata, donde los médicos confirmaron la muerte del adolescente, mientras que Lucas fue derivado de urgencia al Hospital Central debido a la gravedad de las heridas.
En el lugar también fue asistida la pareja que terminó aprehendida: el hombre presentaba un corte en el pulgar derecho, y la mujer una herida cortante en la nariz.
Una comunidad marcada por viejos conflictos
Con el correr de los trabajos investigativos, los detectives comenzaron a reconstruir el contexto en el que se produjo el crimen. Entre las principales líneas de análisis aparecieron antiguos enfrentamientos entre familias de la zona, algunos vinculados a presuntos conflictos por la ocupación y usurpación de viviendas del barrio Cuadro Estación, tal como señalaron algunos efectivos de la jurisdicción.
