Elaborado con uvas criollas y una profunda identidad local, el aperitivo “Vecino” logró destacarse en los prestigiosos World Drinks Awards 2026 frente a potencias históricas como Italia y España.

La historia de Vecino

La pandemia obligó a muchos emprendedores a dar un golpe de timón y repensar sus negocios. Este es el caso de Christian O’Farrell y Martín Tripodi -a quienes luego se sumó Tomás Kelly-, quienes supieron leer el fin del auge de la cerveza artesanal para apostar por un clásico que pedía a gritos una renovación: el vermú.

De esa reconversión nació “Vecino”, la bebida que acaba de ubicar a la provincia de Mendoza en el mapa de la coctelería internacional.

Durante la última edición de los World Drinks Awards 2026, este aperitivo local fue elegido como uno de los mejores del mundo. El mérito cobra aún más relevancia al ser el único representante de la región en obtener este galardón, compitiendo codo a codo con etiquetas de Italia y España, y propuestas de destinos inesperados como Camboya.

La alquimia cuyana: tradición de Turín con impronta local

El éxito de este aperitivo radica en su capacidad para reinterpretar el clásico estilo de Turín, adaptándolo al paladar de un consumidor moderno que busca mayor complejidad.

Tras un 2022 de intensa experimentación de botánicos y recetas, en 2023 sus creadores lanzaron al mercado la botella de 750 ml, logrando una fórmula que equilibra técnica, sensibilidad y sentido de pertenencia territorial.

El perfil del campeón mendocino

  • Base vínica: se elabora íntegramente con una selección de uvas blancas criollas de la región (Criolla Chica, Criolla Grande y Pedro Giménez).
  • Equilibrio del sabor: un delicado balance entre dulzor, amargor y acidez.
  • El rol del caramelo: el caramelo tostado es un actor central, ya que aporta color, redondea la bebida en boca y suaviza la estridencia del ajenjo, el botánico esencial de cualquier vermú.
  • Notas de cata: desde la marca destacan su “aroma rebelde”. En nariz, irrumpen notas herbales y especiadas como romero, coriandro y nuez moscada. En boca, el final evoca la canela y la vainilla, recordando sutilmente a los vinos fortificados como el jerez o el oporto.

Crecimiento y plan de expansión

El renacer de esta categoría responde a una tendencia global que privilegia bebidas más naturales, de menor graduación alcohólica y que conectan con la dimensión emocional de los encuentros familiares.

“Vecino” capturó esa esencia -algo que refleja desde su propio nombre, evocando confianza y comunidad- y la plasmó en una estética patrimonial que rinde homenaje a los paisajes mendocinos.

A nivel productivo, el salto exponencial se dio gracias a una alianza estratégica con una destacada destilería de Mendoza. Esto les permitió pasar de pequeños lotes experimentales a volúmenes que hoy superan las decenas de miles de botellas, manteniendo el control absoluto sobre los procesos.

Hoy, con presencia nacional, la marca ya se comercializa en más de 120 puntos de venta (vinotecas, restaurantes y bares), pisando fuerte en Mendoza, Buenos Aires y Córdoba, además de venta directa por internet en todo el país.

Con el impulso internacional que le otorga el reciente premio, ahora buscan abrirse camino en el exterior mediante distribuidores y una reinversión sostenida. El primer gran objetivo marcado en el mapa es Chile.

Con una receta que abraza la tradición sin perder de vista el futuro, “Vecino” demuestra que el vermú argentino tiene los argumentos necesarios para conquistar las barras del mundo, todo desde el corazón productivo de Mendoza.