Foto ilustrativa.

El conflicto judicial por la expropiación de YPF atraviesa un momento decisivo. Luego del fallo favorable para la Argentina en la Cámara de Apelaciones de Nueva York, el expediente entró en una nueva fase marcada por la expectativa sobre los próximos movimientos de los fondos demandantes.

Aunque en el Gobierno celebraron el resultado y lo interpretan como un cambio sustancial en el rumbo del caso, la disputa está lejos de concluir. Del otro lado, los fondos Petersen y Eton Park, respaldados por Burford Capital, ya anticiparon que buscarán alternativas para revertir la decisión.

La primera reacción

El camino más inmediato que podrían tomar los demandantes es solicitar una revisión del fallo ante el pleno de la misma Cámara, un mecanismo excepcional conocido como hearing en banc.

Se trata de una herramienta que rara vez prospera, ya que solo se habilita en casos de relevancia jurídica extraordinaria. Sin embargo, representó una de las pocas vías disponibles dentro de esa instancia judicial.

Los tiempos también juegan un papel clave, ya que el pedido debe presentarse dentro de las dos semanas posteriores a la notificación del fallo, mientras que la definición del tribunal podría demorar varias semanas más.

La situación de la Corte Suprema

Si esa revisión no avanzó, los fondos aún intentarían llevar el caso a la Corte Suprema de Estados Unidos mediante un recurso de certiorari.

Este tipo de planteo implica solicitar la intervención del máximo tribunal, que solo acepta una porción mínima de los casos que recibe cada año. Aun así, por el volumen económico y la complejidad del expediente, no se descarta que los demandantes exploren esta alternativa.

El calendario judicial agregó otra variable: el receso de mitad de año podría demorar definiciones y estirar los plazos. En caso de ser aceptado, el proceso podría prolongarse incluso hasta 2027.

La vía internacional

En paralelo a la justicia estadounidense, los fondos cuentan con la opción de trasladar la disputa al plano internacional a través del CIADI.

Este organismo, dependiente del Banco Mundial, actúa como instancia de arbitraje en conflictos entre inversores y Estados, y podría abrir un nuevo frente legal sin necesidad de agotar todas las instancias en Estados Unidos.

En la Casa Rosada, por su parte, predominó una mirada optimista. Luego del respaldo obtenido en la Cámara, consideraron que las probabilidades de que prospere una nueva apelación son acotadas.

Con información de Infobae.