Los resultados de este domingo 22 de febrero no solo definieron bancas en los Concejos Deliberantes, sino que desnudaron las consecuencias de la guerra interna que atraviesa el peronismo mendocino que, en los últimos meses incluyó denuncias, chicanas, pedidos de expulsión del partido, entre otras reacciones.
Mientras que en los departamentos donde hubo unidad se lograron resultados competitivos, en aquellos donde la fractura con La Cámpora se hizo efectiva, los números fueron implacables.
San Rafael: los 6 puntos que le “robaron” la victoria a los Félix
El dato más fuerte de la jornada se dio en el Sur. En San Rafael, la batalla que se intensificó en las últimas semanas terminó de estallar en las urnas. La lista de La Cámpora (San Rafael Futuro) obtuvo casi 6 puntos, una cifra que parece menor pero que resultó ser el“tiro de gracia” para el oficialismo de Omar y Emir Félix.
El peronismo tradicional sacó 38 puntos, quedando por debajo de la alianza entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza, que se alzó con el 40%. Sin esos votos que retuvo la estructura kirchnerista, los Félix perdieron la posibilidad de ganar el departamento, confirmando que la división interna le entregó la victoria a la oposición. De todas formas es anecdótica la posición porque la distribución de bancas -si ganaba Félix– igualmente iba a ser 3 y 3. No obstante, el sector camporista condenó al intendente a ser la cara de la derrota de una elección que desdobló para evitar ser arrastrado por el efecto arrastre de Milei en octubre de 2025.
Pese a esto, Félix respiró al imponerse en la categoría de convencionales, quienes serán los encargados de redactar la carta orgánica municipal. La Cámpora no sumó ni un concejal y su presencia se disipa, pero sí consiguió un convencional sureño.
Luján de Cuyo: al borde del abismo
En Luján, el escenario fue de una hegemonía aplastante de Esteban Allasino, quien con el sello de La Libertad Avanza + Cambia Mendoza + PRO arrasó con el 59% de los sufragios. Sin embargo, la noticia fue el papel del PJ: la fractura volvió a condenar al partido.
Fuerza Justicialista Luján quedó en segundo lugar con un magro 10,35%, seguido apenas por el Frente Patria (La Cámpora) con el 10,20%. El resultado fue desastroso para el kirchnerismo, que se quedó afuera de todo. El peronismo tradicional apenas logró retener una banca de las seis en juego -aunque resta la confirmación-, salvándose por solo 200 votos de no desaparecer del Concejo y otorgarle el “set completo” de ediles a Allasino y sus aliados. Si en el peronismo hubiesen ido juntos, podrían haber obtenido dos bancas.
Rivadavia: el peronismo se quedó sin nada
En el Este, el panorama no fue mejor. En Rivadavia, el Frente Patria obtuvo casi 6,78% puntos, ubicándose en un cómodo cuarto lugar. El peronismo dividido fue superado por la alianza LLA+CM, el Partido Sembrar (del intendente Ricardo Mansur) y Fuerza Justicialista. ¿El resultado? El PJ se quedó sin absolutamente ningún representante en el reparto de bancas de estos comicios.
El contraste: la unidad en Maipú y el Este
La contracara de este fenómeno se dio en Maipú, Santa Rosa y La Paz. En estos departamentos, La Cámpora no presentó candidatos propios y el peronismo fue unificado en una sola lista. Esto permitió que los intendentes Matías Stevanato, Flor Destéfanis y Fernando Ubieta mantuvieran su peso electoral y lograran resultados que los posicionan con mayor solidez que sus pares divididos. “Los camporistas no tienen estructura en estos departamentos”, deslizó un experimentado dirigente peronista.
Otro militante maipucino reflexionó: “Después de 25 años ganamos una intermedia, y en 4 meses remontamos 30 puntos abajo (la elección nacional). Será la primera vez que Stevanato tenga mayoría en el Concejo”.
La “tercera vía” del Frente Patria/San Rafael Futuro no logró conquistar nuevas mayorías, pero sí funcionó como el factor necesario para que el peronismo tradicional perdiera territorios y cuotas de poder que hasta hace poco parecían inexpugnables. Un camporista cuestionó los pedidos de expulsión del partido y dijo irónicamente: “Si somos tan malos, ¿por qué pierden elecciones sin nosotros?”.
