El 4 de diciembre del año pasado, el silencio del barrio Pehuén, en Jesús Nazareno, Guaymallén, se quebró con un ruido seco que alertó a una vecina. Minutos después, Guillermo Esteban Armendariz, de 59 años, yacía en el patio de su casa, aparentemente sin vida. Su hijo, Guillermo Agustín Armendariz Jara, quien actualmente tiene 25 años, fue quien dio la voz de alarma: “Mamá, el papá se tiró de arriba del techo”, habría dicho mientras revisaba el fondo de la vivienda.
Sin embargo, todo cambió con los peritajes de Científica y la necropsia del Cuerpo Médico Forense, que inclinaron la instrucción a las pocas horas hacia un asesinato: este martes por la mañana, el autor del parricidio admitió el hecho y recibió 10 años de prisión en pena unificada, evitando de esta forma la prisión perpetua. Hubo algunas pruebas que se tuvieron en cuenta y que motivaron la reducción de la pena.
“Papá se tiró del techo”, la frase del presunto parricida que trató de ocultar el crimen de su padre
La noche del 4 de diciembre, la muerte de Guillermo Esteban Armendariz (59) generó conmoción en el tranquilo barrio Pehuén de Jesús Nazareno, Guaymallén. En principio, parecía que los detectives estaban frente a un suicido, ya que sus familiares lo encontraron…
En un principio, todo indicaba que se trataba de un suicidio. El hombre ultimado, según su entorno, atravesaba una fuerte depresión. Pero la autopsia pronto reveló algo distinto: el cuerpo no presentaba lesiones compatibles con una caída de altura.
En cambio, los forenses hallaron una herida letal en la cabeza, provocada con un objeto filocortante. Desde ese momento, las sospechas recayeron sobre el hijo, quien había estado junto a su padre minutos antes del hallazgo.
Con esa evidencia, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello ordenó su detención. Armendariz Jara fue imputado por homicidio agravado por el vínculo, un delito que prevé prisión perpetua.
En ese momento, el joven estudiante de abogacía quedó alojado en la Estación Transitoria de Detenidos del Polo Judicial Penal, mientras la causa avanzaba con dificultades: los peritajes psicológicos y psiquiátricos que debían incorporarse al expediente se demoraron después de que un médico forense lo considerara, erróneamente, sordomudo, lo que obligó a repetir los exámenes.
Parricidio en Guaymallén: el acusado fingió ser sordomudo durante una pericia psiquiátrica
La resolución del pedido de prisión preventiva para el presunto parricida de Guaymallén deberá esperar. Esto porque resta incorporar al expediente los peritajes psicológicos y psiquiátricos, los cuales serán claves para que la Justicia pueda determinar si Guillermo Agustín Armendariz Jara…
Con el paso de los meses, y con el imputado en la cárcel, la investigación se encaminó hacia un juicio abreviado. Armendariz Jara admitió este lunes por la mañana haber asesinado a su padre y, en un acuerdo entre el fiscal Pirrello y el defensor oficial Víctor Blanco, se contemplaron “circunstancias extraordinarias de atenuación”.
Es decir, elementos excepcionales que disminuyen su responsabilidad penal: el hombre asesinado sufría depresión (orinaba en las paredes de la casa), era cleptómano y mantenía un vínculo conflictivo con sus hijos.
El ahora condenado aseguró que era hostigado por su progenitor y que este lo involucraba en situaciones que lo terminaron perjudicando, como la venta ilegal de un arma a través de redes sociales, hecho por el cual había recibido una condena en suspenso de tres años.
Así las cosas, el juez Leonardo Camacho homologó el acuerdo este martes a las 8.30 y condenó a Armendariz Jara a 8 años de cárcel. Además, al unificar esta pena con la sentencia anterior que tenía en suspenso, dictada tres meses antes del crimen, la condena final quedó establecida en diez años de prisión de cumplimiento efectivo.
